¿Por qué a restaurantes como McDonald’s y Crepes & Waffles les disgusta la reforma tributaria?

Los bares y restaurantes entran a la lista de los sectores inconformes con la reforma tributaria que le propone el Gobierno al Congreso.

Subway es una cadena de restaurantes que se especializa en la preparación de sándwiches.
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noviembre 03 de 2016 - 07:15 a.m.
2016-11-03

En pleno, representantes de grandes cadenas como McDonald’s, Subway, Dunkin’ Donuts, Presto y marcas locales como Crepes & Waffles, Andrés Carne de Res, cierran filas a instancias de su gremio, Acodres, para anunciar que tal como está planteada, la iniciativa de la reforma tributaria frenaría la expansión y el ánimo de inversión de parte de las empresas del sector.

En primer lugar, y lo que parece más sensible para sus intereses, está la decisión de que todos estos establecimientos se acojan al pago del Impoconsumo.

Lo que rige hasta el momento es la coexistencia entre el pago del IVA para aquellos restaurantes o cadenas que por la naturaleza del negocio tienen en sus compras, insumos y elementos gravados por IVA, ya que pueden hacer el descuento respectivo. Si se les cambian las reglas para que paguen el Impoconsumo se les generaría un desequilibrio en los costos, en vista de que no podrán descontar el IVA que pagan por esas compras.

(Lea también: Los que ganan y pierden con la reforma tributaria). 

“Al plantearse que también tienen que tener Impoconsumo, y no siendo este tributo descontable, el costo se ve afectado”, dijo la presidenta de Acodres, Claudia Barreto, al añadir que la situación se complica aún más para cerca de 75 por ciento de restaurantes que funcionan en locales arrendados, dado que se plantea incrementar a 19 por ciento algunos servicios como el arrendamiento.

Además, al argumentar un posible impacto en el consumidor por el aumento del IVA, los voceros de las cadenas de restaurantes piden que esa alza sea gradual y proponen que aumente un puntos en cada uno de los los próximos tres años.

En otro aspecto en el que manifiestan desacuerdo es en el del polémico artículo que crea un impuesto a las bebidas azucaradas por considerar que no es un mecanismo eficaz contra la obesidad. Expresan que les preocupa que en ese punto quede abierta la puerta para que también se graven bebidas preparadas en bares y restaurantes.

El sector manifestó que acoge la propuesta para estimular la inversión en algunas zonas de conflicto armado. Sin embargo, consideran los empresarios que en el sector gastronómico se debería hablar de estímulos para establecer puntos de venta o establecimientos y no limitarlo a la creación de sociedades, pues la practicidad operacional del sector no da para que cada punto de venta cree una sociedad.

Carlos Londoño, del Grupo Popsy, dijo que los estudios muestran que 80.000 establecimientos que venden algún tipo de comida preparada generan unos 500.000 empleos y preservarlos es importantes del país.

El Gobierno y Congreso debe ser conscientes de que pasar la reforma como está pone en riesgo la posibilidad de seguir generando empleos con una tasa de crecimiento importante.

Por su parte, Francisco Staton, managing director de Arcos Dorados Colombia, que opera 80 restaurantes McDonald’s en 14 ciudades de Colombia, considera que, de ser aprobada, esta reforma tendrá un impacto severo en los planes de expansión, de inversión y de crecimiento de la empresa y en la generación de nuevos empleos en Colombia.