Las víctimas de conflicto que ya exportan café a 4 países

Los habitantes de La Secreta, en Magdalena, sufrieron los estragos de la guerra y hoy, luego de regresar a sus tierras, son un ejemplo de emprendimiento.

Los habitantes de La Secreta y estudiantes de la U. Pennsylvania seleccionando el café.

Los habitantes de La Secreta y estudiantes de la U. Pennsylvania seleccionando el café.

María Camila González/Portafolio

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Portafolio
noviembre 27 de 2017 - 10:13 p.m.
2017-11-27

En medio de las montañas del municipio La Ciénaga y muy cerca de la Sierra de Nevada de Santa Marta, se esconde La Secreta, una vereda de más de 400 personas que luego de ser víctimas del conflicto armado, hoy son un ejemplo de emprendimiento.

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A través de la Asociación de Agricultores Orgánicos de La Secreta (Agrosec), los habitantes del municipio ya lograron exportar su café orgánico a países como Estados Unidos, Japón, Australia, Bélgica y ya están en negociaciones con Holanda.

De hecho, uno de sus líderes comunitarios, Silver Polo, participó en octubre de este año en una macrorrueda de negocios organizada por ProColombia para comercializar los productos que se producen en esa pequeña vereda.

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Pero el café no es lo único que cultivan. Los habitantes de La Secreta tienen otras dos asociaciones que se dedican a otras actividades productivas: la Asociación de Apicultores de la vereda La Secreta (Apisecreta) y la Asociación de productores de hortalizas y frutas de La Secreta (Aprohofrusec).

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Para Rodrigo Torres, director de la Unidad de Restitución de Tierras en Magdalena y Atlántico, entidad que ha estado detrás de la evolución del negocio de campesinos de La Secreta, este proceso es uno de los más exitosos frente a otros casos de regreso al territorio que se han registrado en el país.

“Hoy esta comunidad es un ejemplo a nivel nacional y mundial de superación. Estas familias, además de cultivar el café, están dándole un valor agregado a sus productos, puesto que todos son orgánicos. De hecho, ya tienen un dólar adicional al precio del café, por todos estos beneficios”, explicó Torres.

Asimismo, organismos internacionales como la FAO, la Embajada de Suecia, junto con la Unidad de Restitución de Tierras, han estado organizando estrategias para fortalecer la apicultura de la zona, por lo que ya se instalaron 10 apiarios en distintas puntos de la vereda, compuestos por 300 colmenas.

Los resultados en La Secreta han sido tan destacados, que la semana pasada una delegación de estudiantes y profesores de la escuela de leyes de la Universidad de Pennsylvania visitó la zona para estudiar la experiencia por la cual había pasado la comunidad para superar la guerra y convertirse en una organización productiva. La profesora Beth Simmons, quien está dirigiendo dicha investigación, le dijo a Portafolio que es un objeto de estudio interesante, y un modelo que se podría aplicar en otros países.

“Hemos estudiado todo el proceso de paz en Colombia a través de distintas fuentes de información primarias, medios de comunicación y ahora estamos en el territorio colombiano para ver cómo ha sido todo de primera mano. Hay muchas cosas que faltan por hacer, pero el país y La Secreta es un gran ejemplo para otras comunidades que ya hemos estudiado”, afirmó Simmons.

EL PROCESO DE RESTITUCIÓN 

Luego de que en 1998 aproximadamente 20 campesinos fueran asesinados en La Secreta, por ser supuestos auxiliadores de las Farc, cerca de 128 familias de la zona tuvieron que huir a centros poblados cercanos. “Fue un proceso difícil. Tuvimos que dejar todo atrás, nuestras casas, nuestra tierra, nuestros cultivos y tener que buscar otras formas de vivir a donde la vida nos llevara”, relató Juan Olivares, uno de los líderes de Agrosec, la organización que asocia a los productores de café.

Casi 15 años después, en 2012, con la implementación de la Ley de víctimas, el retorno de las familias que habían dejado su territorio fue masivo. “Aunque teníamos miedo, no podíamos confiar en lo que nos decían y hubo muchas dificultades, las ganas de volver a lo propio fueron más grandes”, destacó Olivares.

Actualmente, en la zona existen 88 proyectos productivos y el Gobierno ha hecho inversiones por $2.163 millones para impulsar y mejorar los procesos de producción de los campesinos. “Los habitantes de La Secreta buscan que este mismo modelo se replique en otras zonas del país. Quieren que el Estado los impulsen a lo que ellos son hoy, empresarios del campo”, concluyó Torres.

María Camila González
marola@eltiempo.com
Por invitación de la Unidad de Restitución de Tierras.

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