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Nuevos horizontes

Debemos repensar si realmente somos competitivos frente a nuestros vecinos. Por ello es fundamental sacar adelante una reforma tributaria estructural.

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octubre 03 de 2016
2016-10-03 10:24 p.m.
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Hace 30 años se erigió la primera firma de banca de inversión en Colombia, y los retos que planteaba el entorno económico de entonces eran complejos y muy diferentes a los de hoy. En 1986 fue necesario propiciar un cambio en la cultura empresarial colombiana. La forma como las compañías se vendían y se compraban era primitiva, si se compara con los estándares internacionales de la época. A medida que esa cultura empresarial se transformó y el clima de inversión del país mejoraba, comenzaron las primeras transacciones, que generaron un impacto positivo para el país.

El aporte de Inverlink a la actividad de fusiones y adquisiciones fue determinante, a través de transacciones que fueron marcando el entorno de negocios y el futuro del país; por ejemplo, la privatización del Banco de Colombia, la venta de las acciones de Ecopetrol en Promigas, las privatizaciones de Chivor y Betania, la adquisición de Coltabaco, la venta de Carulla Vivero, la consecución de un socio estratégico para el Banco Colpatria, la venta de Helm Bank y la compra de Cifin, entre otras.

Adicionalmente, cabe mencionar la enajenación de las acciones que el Estado tenía en Isagen, un negocio que se traducirá en un salto de calidad en la infraestructura del país y, por ende, en sus niveles de productividad y competitividad. Hoy, el balance es satisfactorio. Más de 150 operaciones por un monto superior a los 20 mil millones de dólares. A través de estas transacciones completadas, hemos contribuido a la materialización de inversión extranjera directa por más de 8 mil millones de dólares en distintos sectores de la economía.

De otra parte, hemos canalizado más de 3 mil millones de dólares en proyectos de infraestructura, tales como plantas de generación de energía, puertos, carreteras y hospitales, entre otros.

Todas estas operaciones se realizaron sin dejar de lado el desarrollo social del país. Desde el 2001, participamos activamente en la creación de Compartamos con Colombia, una corporación sin ánimo de lucro conformada por 15 firmas de servicios profesionales que apoyan proyectos y diferentes entidades en el fortalecimiento de sus programas de inversión social.

Por otra parte, y como un gesto de retribución con la sociedad, la firma decidió este año lanzar una iniciativa que busca apostar por la educación de calidad como motor para generar mayor movilidad social. Por eso nos sumamos al Programa ‘Quiero Estudiar - Beca con Compromiso’ de la Universidad de los Andes, a través de la donación de una beca patrimonial que beneficiará a ocho jóvenes talentosos de escasos recursos económicos.

Hoy, cuando celebramos los primeros 30 años de vida, podemos mirar con orgullo el camino transitado,el cual nos permite pensar en construir una sociedad con más equidad de oportunidades, más sostenible y más justa.

Pero debemos repensar si realmente somos competitivos frente a nuestros vecinos.
Por ello es fundamental sacar adelante una reforma tributaria estructural. Necesitamos esta amplíe la base de contribuyentes y simplifique la estructura tributaria del país, y que propenda por una mayor estabilidad de las reglas en el tiempo, eliminando el mal hábito de tener una reforma cada dos años. Con una reforma tributaria estructural, así como trabajar por un clima político, económico y social que favorezca los negocios y las nuevas inversiones, estamos seguros de que se avecinan nuevos horizontes, los cuales nos permitirán seguir contribuyendo al crecimiento de Colombia por 30 años más.

Mauricio Saldarriaga
Socio-Director de Inverlink

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