María Sol Navia V.

¿Hasta cuándo?

María Sol Navia V.
Opinión
POR:
María Sol Navia V.
abril 21 de 2015
2015-04-21 04:08 a.m.
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¿Hasta cuándo seguiremos creyendo en las mentiras de las Farc? Después del Caguán debíamos suponer que no volveríamos a caer en sus trampas y engaños, y de nuevo nos han tramado a todos, incluidos el Gobierno y los negociadores. ¿Cómo es posible creerles sobre el supuesto alto al fuego, que han violado de muchas formas y ahora rematan con semejante masacre? Pasan sobre la vida de nuestros soldados como si no se tratara de vidas humanas y tienen el cinismo de amenazar, desde su cómodo refugio en La Habana, anunciando que estas cosas seguirán pasando si no hay alto al fuego bilateral y no se terminan las negociaciones como ellos quieren. Son seres cobardes, que atacan a mansalva y sin ningún rastro de humanidad.

Es estremecedor ver los videos y fotos en los medios y en las redes sociales. Duele el alma al oír a las familias y compañeros, cuando dicen que no se les permitía disparar, que pidieron ayuda y no podían dárselas desde el aire.

¿Hasta cuándo seguiremos colocando militares, policías y monstruosos delincuentes violadores de derechos humanos en el mismo nivel? ¿Hasta cuándo vamos a considerar que los héroes de la patria, sencillos soldados que mueren por defender al país, sus instituciones y sus ciudadanos, se pueden equiparar a unos seres inhumanos, revestidos del mayor cinismo, que cuidan sus intereses en los negocios ilícitos, e insisto, no representan a nadie en nuestro país, pues tienen un rechazo del 98 por ciento, gracias a las torturas, desplazamientos, asesinatos, especialmente de campesinos?

Lo ocurrido en la noche del pasado martes no puede explicarse, ni entenderse, no puede quedar impune. El presidente así lo ha dicho. De tal manera, que ni ese hecho ni otros similares o peores, como el de Patascoy, Las Delicias, Mitú, las minas antipersonas, entre otros, pueden ser objeto de penas diferentes a la cárcel real, a pesar de las permanentes reiteraciones desde La Habana de que no aceptan ni un día de cárcel.

De esta abominable acción surge, entre otras, una aguda pregunta: ¿fue ordenada desde La Habana, por el jefe de este grupo, ‘Pablo Catatumbo’, que tan descaradamente nos amenaza por todos los medios?, o ¿fue iniciativa del grupo que defendía sus intereses en esa zona y que desconoció la orden de cese al fuego que, supuestamente, esta guerrilla había dado?

¿Entonces, frente a qué situación estamos: unos personajes mentirosos, como lo han demostrado a través de múltiples procesos de negociación?, o ¿unos bandidos sin autoridad sobre sus huestes, que por consiguiente no van a desarmarse ni retirarse de los negocios ilícitos y las masacres, cuando se firme el documento final?

La paz la queremos todos, no es de un grupo, no se puede politizar, pero esta negociación no es la paz. Si se firmara un acuerdo se retirarían algunos, pero otros continuarían con sus negocios y masacres, y seguramente se vincularían a otros grupos delincuenciales.

Todo este horrible episodio merece una reflexión más de fondo: ¿va a lograrse realmente la paz?, o ¿va a desaparecer la marca Farc, y continuaremos sufriendo la violencia a manos de innumerables actores de distintos pelambres responsables de los altísimos índices de muertes y toda clase de delitos que afrontamos?

María Sol Navia V.

Exministra de Trabajo

msol.navia@gmail.com

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