Ricardo Villaveces P.

‘El fin del poder’

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
mayo 20 de 2013
2013-05-20 01:53 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7865def38d.png

No es fácil entender un mundo tan convulsionado, en el que las personas e instituciones, que por años habían sido sinónimo de poder, estabilidad y solidez, resultan tan frágiles y volátiles como muchos desconocidos.

El fenómeno es generalizado y lo padecen desde los países que vivieron la ‘primavera árabe’, pasando por la monarquía española, y qué decir de grandes empresas que desaparecen después de historias centenarias. A nivel local, son muchos los ejemplos que se pudieran citar, pero lo que vale la pena destacar es que experimentamos el mismo ritmo de cambios.

Por eso resulta tan refrescante encontrar textos que dan luces sobre aquello que inquieta, como ocurre, en este caso, con el reciente libro del venezolano Moisés Naim, titulado The End of Power (Basic Books, 2013). De manera muy lúcida, Naim explica cómo una de las características de estos tiempos tiene que ver con el debilitamiento de lo que considerábamos en los diferentes ámbitos el poder tradicional. Como lo dice de forma sintética, “en el siglo XXI el poder es más fácil de alcanzar, es más difícil de usar y es más fácil de perder”. Y, afirma Naim, esto tiene que ver con tres revoluciones que viene experimentando el mundo: la que llama la ‘revolución del más’, la de la ‘movilidad’ y la de la ‘mentalidad’.

Aunque, obviamente, es recomendable leer el libro para conocer toda la argumentación, en breves palabras, dice él, esto se relaciona con la posibilidad que tenemos hoy de tener más de todo (población, tamaño, nivel de vida, tasa de alfabetismo, productos en el mercado, opciones de información, etc). Por el otro lado, la revolución de la movilidad, que permite que se movilicen no solo las personas, sino las ideas, el dinero, los valores, entre otros, y, por último, y, en parte, como consecuencia de lo anterior, la revolución de la mentalidad, la cual crea nuevas estructuras mentales que incorporan otras expectativas y aspiraciones. Todo esto, acompañado por la revolución tecnológica de las comunicaciones y las tecnologías de la información, supone grandes retos a las estructuras tradicionales del poder.

La gente a todo nivel quiere y puede participar, y esta situación da lugar a una situación en la que antes que competencia o conflicto entre ‘megajugadores’, lo que se presenta es la aparición de multitud de ‘microjugadores’, con capacidad de desafiar a los poderosos tradicionales. Esto da lugar a infinidad de situaciones en las que, quienes se sentían seguros por la protección que les otorgaban, lo que se pudieran llamar ‘barreras de entrada’ a sus círculos del poder, se ve amenazado y, más de una vez, derrotado por los nuevos jugadores.

El tema da para muchas disquisiciones, y ensayos como el de Naim pueden ser objeto de múltiples controversias. Lo importante resulta ser lo útil que es conocer este tipo de planteamientos para reflexionar sobre los mismos, y reconocer que se requieren elementos adicionales a los tradicionales para entender este mundo al que nos enfrentamos, que puede ser apasionante o aterrador, dependiendo del nivel de comprensión que tengamos sobre lo que está ocurriendo.

Ricardo Villaveces P.

Consultor privado

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado