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Alberto Schelesinger Vélez

La silla vacía

El plantón de Chávez al presidente Santos, nos trajo a la memoria la ‘silla vacía’.

Alberto Schelesinger Vélez
POR:
Alberto Schelesinger Vélez
abril 07 de 2011
2011-04-07 02:39 a.m.
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Esto cuando en el Caguán, cuando ‘Tirofijo’ dejó a Pastrana y a su equipo con los crespos hechos. Hay una similitud en el transfondo: un esfuerzo, un portazo y ningúno de los resultados esperados. Muchas hipótesis se han tejido, pero todos sabemos que no hubo avión ‘motequiado’. Nadie en el aeropuerto boliviano ha confirmado el daño y aun en el caso de que se hubiera producido, cualquier otro aparatos de la comitiva lo hubiera traído o incluso en el flamante jet ejecutivo que le regaló a Evo, se hubiera podido movilizar. Evitar dejar al amigo plantado habría ameritado cualquier esfuerzo.  Lo del plantón lo saben nuestras autoridades.

 El motivo puede ser desde Makled, hasta la forma que tiene Chávez para ejercer presión, mandar mensajes y darse ínfulas, que le servirán para la reunión del 9, elevando las espectativas y presionando sobre temas de su interés.  Es loable el esfuerzo que el presidente Santo viene haciendo para mantener el buen clima con el irascible vecino, asumiendo los costos por entregarle a Mackled, o insistiendo a contrapelo en el cumplimiento de las acciones con que Chávez debería confirmar el ser digno de nuestra confianza y amistad.

 El caso Makled puede tener consecuencias impredescibles. Se trata de algo de enorme envergadura, ya que, como lo destacaba Roger Noriega, su importancia se debe a su actividad como narcotraficante y conocedor del entramado oficial venezolano y que es pieza clave en la conección terrorista con Hezbolá e Irán, en aspectos tan serios como la violación de las sanciones a este último, el tráfico de uranio y la diáspora de terroristas amparados por pasaportes bolivarianos. Es lógico que EE. UU., por razones de seguridad nacional lo quieran oír y juzgar.

Nuestras autoridades parecen haber pasado por alto que las acusaciones al señor Makled por narcotráfico no son de droga Afgana o del Triángulo de Oro, sino de droga producida en Colombia. La que financia a la narcoguerrilla y por la que mueren diariamente civiles y soldados de la patria. En entrevista con  Univisión  del pasado 3 de abril, señaló que Apure salían de 4 a 5 aviones diarios con droga de las Farc en alianza con militares venezolanos.

¿Entonces, porqué lo entregamos, como si los delitos que ha confesado nada tuvieran que ver con nosotros? En EE. UU., parte de su Gobierno quiere apoyar los esfuerzos del presidente Santos para que no se alborote el gallinero nuevamente, pero la presión de quienes son responsables de la seguridad y la lucha antidrogas, y de buena parte de los congresistas, la pone cada vez más en una posición difícil de sostener, pues muchos de estos apoyan y ven con simpatía el TLC y la lucha antiterrorista.

La entrega de Makled a Chávez con seguridad nos la cobrarán. Más temprano que tarde Chávez, por cualquier motivo, volverá a emprenderla contra nosotros, es su objetivo político. Quedaremos con los costos de las acciones y actitudes que hemos adoptado para aplacarlo temporalmente y sin ningún beneficio, porque en materia de comercio, guerrilla y narcotráfico todos sabemos que muy poco podemos ganar.

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