Los medios y el proceso de paz

Redaccion Motor
POR:
Redaccion Motor
mayo 17 de 2013
2013-05-17 03:46 a.m.

Uno de los múltiples errores cometidos durante el fallido proceso del Caguán fue la forma como, en determinado momento, se manejó, cual si se tratara de un espectáculo y no de un intento serio por superar un conflicto armado de muchos años.

Las reiteradas imágenes de televisión de los guerrilleros en actitud arrogante, fueron creando un justificado ambiente de rechazo social. El tour al Caguán incluía no solo periodistas serios, sino gente de farándula, actores y actrices, de todos los pelambres, empresarios, los llamados ‘cacaos’, el presidente de la bolsa de Nueva York, funcionarios públicos desviados de sus atribuciones, reinas de belleza, y, como siempre, lagartos y políticos en busca de figuración.

Casi todos los días aparecían los jefes guerrilleros dando ofensivas declaraciones sobre su poder, exacerbando los ánimos de una opinión pública que recibió, al comienzo, con júbilo el proceso, para luego rechazarlo abiertamente.

Recuerdo la imagen de la noche del 20 de febrero del 2002, el día del secuestro del avión de Aires y del senador Gechen Turbay, estando en un concierto de música colombiana con el presidente López Michelsen, cuando el presentador anunció la ruptura de los diálogos con las Farc: la gente se levantó para aplaudir a rabiar.

Esos errores no pueden repetirse. Desde luego, los medios deben cubrir lo que se está discutiendo en La Habana, y transmitir la información oportuna y veraz a los ciudadanos sobre la forma como se van desarrollando las conversaciones. Deben manejar con mucho cuidado las ‘filtraciones’ que siempre se hacen de manera interesada. No hay filtración gratuita, y deberían privilegiar el debate serio y argumentado sobre lo puramente espectacular, como lo que ocurrió en el foro organizado en el Externado de Colombia, para analizar desde distintos ángulos el tema de la paz y los diálogos de La Habana.

Hubo sesudas exposiciones, como la de Sergio Jaramillo (publicada de forma completa en la edición de El Tiempo del martes pasado), alto comisionado de paz, que desde el comienzo ha manejado con prudencia, talento y discreción el complejo tema del acercamiento con la insurgencia para poner fin al conflicto armado e iniciar el verdadero proceso de paz que Colombia necesita.

Allí, encontramos un análisis histórico, político y jurídico sobre la naturaleza del conflicto, sus alcances, y las reales posibilidades actuales de ponerle término. El tema de cuál va a ser el alcance de la ‘cesión’ en materia de justicia se maneja con mucho tino, teniendo en cuenta que solo cuando se presente el proyecto de ley estatutaria al Congreso, se sabrá con exactitud hasta dónde puede llegar el Estado en unas negociaciones que, de todas maneras, van a ser sometidas a la refrendación del pueblo.

Es en ese campo, en el que se debe adelantar el debate sobre los alcances de la justicia transicional.

Sin embargo, lamentablemente, los medios, antes que analizar tan ponderado documento dedicaron sus primeras páginas en la prensa y titulares en la televisión, al cruce de palabras cargadas de mutua ironía entre dos altos funcionarios del Estado, al que ellos mismos le restaron importancia.

Es preciso buscar, en materia tan delicada, menos espectáculo y más análisis.

Alfonso Gómez Méndez

Jurista político

@gomezmendeza

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado