Alfredo Carvajal Sinisterra

Escasez de divisas

Alfredo Carvajal Sinisterra
Opinión
POR:
Alfredo Carvajal Sinisterra
noviembre 12 de 2014
2014-11-12 02:12 a.m.
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Hace aproximadamente una década se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos, con el propósito de atribuirle a esta entidad las decisiones políticas en el manejo de las reservas, especializando así a Ecopetrol en su función operativa. En aquella época se cambiaron los contratos de asociación por concesión, se ofrecieron condiciones más atractivas para invertir en la actividad petrolera y gasífera, lo que incrementó la actividad exploratoria y posteriormente la producción. Sin duda, los altos precios de esta indispensable materia prima, también potenciaron la inversión en el sector.

El crecimiento de las exportaciones de los energéticos, petróleo y carbón, se aceleró rápidamente hasta representar el 70 % de nuestra balanza comercial. La abundancia de divisas produjo una apreciación de nuestra moneda. Las mejoras en la productividad agrícola e industrial no alcanzaron a compensar el ritmo de la revaluación, por lo que nos volvimos costosos. Resultó más barato comprar en el exterior que producir en el país, motivo por el cual se incrementaron las importaciones. Se afectó así la competitividad de los productos y servicios nacionales transables.

Recientemente los precios del petróleo y del gas han descendido, como era de esperarse. Los Estados Unidos, que hasta hace poco tiempo compraban 12 millones de barriles diarios de petróleo, redujeron sus importaciones en una tercera parte. Dos han sido las razones del decrecimiento en sus compras; por un lado el aumento en la producción de hidrocarburos líquidos que el año pasado fue de más de 700.000 barriles diarios. El otro factor es atribuible al exponencial desarrollo en la producción de gas esquisto (shale gas), el cual también ha sustituido el uso del carbón. No solamente se redujeron los precios del petróleo, también sufrimos un descalabro en la demanda y en el valor de nuestra producción carbonífera.

No pueden ignorarse las consecuencias de la sustitución causada por la energía renovable y los ahorros en el uso de la gasolina, de manera especial en el caso de los vehículos.

El precio de los combustibles también se encuentra afectado por la recesión económica de Europa, la desaceleración del crecimiento de China, y la crisis de nuestros vecinos, Venezuela, Argentina y Brasil, cuya obvia consecuencia es la reducción de la demanda mundial.

La abundancia de divisas que disfrutamos por un buen rato, va a escasear, por consiguiente tendremos una menor capacidad de compra para adquirir bienes y servicios del exterior, se nos encarecerán los pasajes al exterior, los hoteles en el extranjero, los apartamentos en la Florida, los carros y las motos importadas, los electrodomésticos, los computadores y los dispositivos celulares, etc.

Para colmo de males el Gobierno recibirá menos recursos. Lo que le ingresaba proveniente de Ecopetrol, de los impuestos de las compañías petroleras y las regalías, va a decrecer. Como corolario, probablemente aumentarán los impuestos, ya que la regla fiscal no le permite al Gobierno endeudarse para equilibrar el presupuesto, a no ser que la modifiquen.

También decrecerá el flujo de las inversiones directas del exterior. Un porcentaje mayor al 60 % provenían de las compañías petroleras y cuando el precio de lo que venden cae, se frenan los gastos y la inversión.

Por fortuna nuestro crecimiento económico ha siendo muy favorable, sin embargo estas circunstancias lo van a detener. La magnitud del efecto depende de las medidas que tome el Gobierno.

Alfredo Carvajal Sinisterra

Expresidente del Grupo Carvajal


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