Ana Julieta Ruíz

Una decisión inaplazable

Ana Julieta Ruíz
Opinión
POR:
Ana Julieta Ruíz
abril 10 de 2015
2015-04-10 05:14 a.m.
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De acuerdo con el Estudio Nacional de Reciclaje y Recicladores de 2011, en Colombia producimos más de 11 millones de toneladas de residuos al año, y solo aprovechamos 1,8 millones, que representan apenas el 16 por ciento, mientras que en países de Europa el promedio de aprovechamiento es superior al 50 por ciento. Es importante tener en cuenta que los europeos nos llevan más de 20 años de ventaja en el desarrollo serio de políticas y programas que incentiven el reciclaje.

Colombia no es indiferente al problema: existe un compromiso del Gobierno Nacional y del sector empresarial por promover políticas y escenarios para la articulación de procesos que permitan formalizar el oficio de los recicladores, y que contribuyan a la articulación y puesta en marcha de sistemas urbanos de reciclaje inclusivo. Adicionalmente, el país se encuentra en un proceso de rediseño de los marcos normativos para incentivar el reciclaje y cumplir, entre otras cosas, con los requisitos que implican la aspiración a ser miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), y responder a las sentencias de la Corte Constitucional que exigen el reconocimiento e inclusión de la población recicladora.

También es importante resaltar que para lograr un desarrollo corresponsable de la política pública, en abril del 2014 se creó la Alianza Nacional para el Reciclaje Inclusivo, que cuenta con el respaldo del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Ministerio de Trabajo, así como la Andi (Asociación Nacional de Empresarios de Colombia), Fundación Avina, Asociación Nacional para el Reciclaje (ANR), Wiego y Cempre. La Alianza lleva un año en marcha y avanza en la necesidad de sembrar conciencia sobre la importancia del reciclaje, formalizar a los recicladores de oficio y formular políticas públicas de largo plazo.

Pero la corresponsabilidad no solo debe ser del Gobierno Nacional y de la industria, es una tarea y compromiso que nos debe incluir a todos como ciudadanos. Aprender a reciclar (separar, recuperar y aprovechar aquellos residuos que pueden ser reutilizados) es una convicción que debe iniciar en casa, replicarse en el trabajo y promoverse en las escuelas, colegios y universidades.

Solamente en Bogotá se avecina una crisis que debe ser evitada: producimos diariamente cerca de 7.300 toneladas de residuos sólidos. En el 2014, la Corporación Autónoma Regional otorgó la licencia ambiental para las obras que amplían, en algo más de siete años, la vida útil del relleno sanitario Doña Juana, el principal vertedero de la capital de la República. Pero cuando esta extensión sea insuficiente, estaremos en una emergencia sin comparación alguna.

No se trata de predicciones apocalípticas, sin embrago, si seguimos con este ritmo decenfrenado, la única forma que habrá para ordenar nuestra basura será armando diariamente unas 28 torres, tan altas como el edificio Colpatria, a lo largo y ancho de la ciudad.

Ana Julieta Ruiz G.

Directora ejecutiva de Cempre Colombia

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