Andrés Cavelier
columnista

El primer embajador tecnológico

Dinamarca anunció hace unos días la creación del cargo de ‘embajador tecnológico’, para manejar sus relaciones con grandes empresas de tecnología.

Andrés Cavelier
Opinión
POR:
Andrés Cavelier
febrero 15 de 2017
2017-02-15 10:10 p.m.
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Dinamarca anunció hace unos días la creación del cargo de ‘embajador tecnológico’, para manejar sus relaciones con grandes empresas de tecnología como Google, Facebook, Amazon, Netflix y epicentros de innovación como Silicon Valley.

Se convierte en el primer país en el mundo en tener un embajador que no representa al país ante otras naciones u organismos internacionales, sino a esta industria en particular, lo que ha generado muchísimo interés y algunas críticas. Según el ministro de Relaciones Externas danés, Anders Samuelsen, “en un futuro, nuestras relaciones bilaterales con Google van a ser tan importantes como las que tenemos con Grecia”.

El tamaño de estas empresas ha llegado a niveles desorbitantes. La valoración de mercado de Apple, más de 700.000 millones de dólares, supera el Producto Interno Bruto de un país como Argentina, que ronda los 600.000 millones de dólares.

La apuesta de Dinamarca tiene todo el sentido, ya que las empresas tecnológicas se han convertido en actores clave en la economía global, el desarrollo de los países y el diseño de lo que será nuestra vida cotidiana futura, dominada por avances como carros autónomos, ciudades sostenibles o sensores para mejorar nuestra salud.

El poder de estas empresas es real. La semana pasada, las 100 empresas de tecnología más grandes de Estados Unidos se unieron, en un acto sin precedentes, en protesta a la prohibición impuesta por la Casa Blanca a inmigrantes de siete países, contribuyendo a la suspensión temporal de la Orden Ejecutiva.

Si las grandes compañías como Microsoft o Google tienen enormes oficinas de lobby en las capitales del primer mundo, ¿por qué no habrían los gobiernos de armar sus propias estrategias diplomáticas para acercarse a los nuevos colosos?

Tener estas relaciones bien aceitadas ayudaría a Colombia a impulsar la cultura de la innovación, crear nuevos empleos, atraer talento extranjero y lograr avances locales en nuevas tecnologías como inteligencia artificial, big data, machine learning o el internet de las cosas.

El gobierno de Santos ha dicho que su objetivo es convertir a Colombia en la tercera economía más innovadora en América Latina en el 2025 y la tercera más competitiva de la región en el 2032. ¿Qué tal si Colombia arma y lanza una ofensiva diplomática digital bien articulada para contribuir a este objetivo? Podríamos convencer a Amazon de que instale en Colombia un centro de distribución, como el que tiene en México y el que planea construir en Chile. O a Facebook o Google para que abra aquí uno de sus famosos data centers.

Colombia ya cuenta con organismos e iniciativas importantes como MinComercio, ProColombia, iNNpulsa y Ruta N, entre otras. ¿Qué papel podría jugar la cancillería? El Embajador en Washington, Juan Carlos Pinzón, ha marcado la pauta con una gira en los últimos meses por varias ciudades de Estados Unidos, en la que ha visitado muchas empresas, y recién la semana pasada organizó en la Embajada el evento ‘South America, Investing in Innovation’, con el respaldo de Google.

Los daneses tal vez no están tan locos creando el cargo de embajador tecnológico para tejer relaciones con unos actores no tradicionales en el mundo diplomático, que pueden ser más poderosos e influyentes que muchos países.

Andrés Cavelier
Consultor en comunicaciones
Twitter: @acavelier

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