Andrés Espinosa Fenwarth

Buenaventura, la ciudad olvidada por todos

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
junio 11 de 2014
2014-06-11 12:13 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c785bc27f1c.png

Buenaventura, el puerto marítimo más importante del país, designado por el alto Gobierno como la capital natural de la fallida Alianza del Pacífico, es una ciudad que parece olvidada de Dios y abandonada de la mano del hombre.

Se siente la impotencia ante tanta violencia, como en la novela de Manuel Mejía Vallejo, ‘El día señalado’.

En esta historia, el protagonista, el padre Barrios, pareciera decir:

¿Qué otra cosa sino la violencia podría crecer en pueblos al estilo de Tambo -o Buenaventura-?

Pero todo se reducía a palabras sin efecto, a divagación sin correctivos, a fríos análisis ajenos a la tragedia con tantos nombres propios, con tantas vidas segadas.

Human Rights Watch (HRW) manifestó recientemente que siguen “recibiendo denuncias creíbles sobre homicidios, desapariciones, descuartizamientos, desplazamientos, reclutamiento de menores”.

La situación del puerto de Buenaventura “en materia de violación de Derechos Humanos e impunidad, es la más grave de Colombia y está entre las principales de la región”, según HRW.

Agrega que “genera preocupación la crueldad de estos criminales, grupos de exparamilitares, que siguen castigando a Buenaventura, cortando a la gente en pedazos para lanzar sus partes al mar”.

Como consecuencia de la violencia y la desidia estatal que campea en Buenaventura, los indicadores sociales -disponibles hasta el año 2005- se encuentran entre los peores del país. Las pocas y desactualizadas cifras oficiales muestran que la pobreza en esta ciudad, de 390 mil personas, es del 67 por ciento.

El empleo informal supera el 94 por ciento. De acuerdo con la Cámara de Comercio de este importante puerto marítimo, la tasa de desempleo supera en seis veces el promedio nacional.

El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, Dane, publica periódicamente informes estadísticos sobre desempleo, fuerza laboral, educación y pobreza para 23 ciudades y áreas metropolitanas, entre las cuales excluye, pasmosamente, a Buenaventura.

El Dane también deja al margen al principal puerto del Pacífico en sus informes habituales sobre pobreza monetaria, pobreza extrema y desigualdad.

Podemos entonces afirmar que Buenaventura no tiene registro estadístico oficial actualizado en materia laboral o social por parte del Dane.

Las razones que esgrime la entidad para este despropósito oficial, acorde con la respuesta recibida a un derecho de petición, son preocupantes: “los resultados”, afirma el Dane, “no son estadísticamente significativos”.

Así, para el Gobierno Nacional, Buenaventura no luce estadísticamente significativa.

El Dane nos informa que “en su misión de producir información estratégica que permita a los entes gubernamentales generar políticas encaminadas a mejorar las condiciones de vida de la población, apoya la construcción de un sistema de estadísticas para la ciudad de Buenaventura” para la vigencia presupuestal del 2015.

Buenaventura tristemente se reduce a fríos análisis y divagaciones burocráticas sin correctivos tangibles, ajenos a su inevitable realidad social y económica.

Andrés Espinosa Fenwarth

CEO de Inverdies

andresespinosa@inver10.co

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado