Andrés Espinosa Fenwarth
columnista

Debilidades de control y aprovechamiento de los TLC

El demoledor informe sirve de base para que la Ministra, o el próximo gobierno, corrijan tantos yerros que explican la inquietante atonía comercial.

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
septiembre 26 de 2017
2017-09-26 08:54 p.m.
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La Contraloría General de la República realizó recientemente una acertada auditoría del lamentable y preocupante desempeño institucional del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ProColombia y del Consejo Superior de Comercio Exterior, en lo atinente al control y el aprovechamiento de los TLC suscritos con Estados Unidos y la Unión Europea entre el 2012 y el 2016. Esa evaluación de control fiscal, eficiencia y eficacia explica de manera objetiva y técnica las razones fundamentales del congelamiento de la base exportadora nacional no minero-energética.

La auditoría estableció con arte y talento 26 observaciones administrativas, mediante las cuales identifica las alarmantes debilidades del manejo institucional del Ministerio de marras respecto de los TLC, entre las cuales sobresalen la ausencia de un Plan Estratégico Exportador como instrumento orientador de política comercial y de una agenda que contribuya a su vigilancia y favorable utilización; inexistencia de cohesión y coordinación institucional, sectorial y territorial para el uso efectivo de las oportunidades generadas, y carencia de metodología para la evaluación del desempeño del Ministerio y del impacto de ProColombia en la promoción de las exportaciones no minero-energéticas, cuyo sector adolece de un verdadero censo exportador.

De análoga manera, la Contraloría verificó la inexistencia de instrumentos de vigilancia y seguimiento de los compromisos adquiridos en los tratados; desperdicio de las preferencias arancelarias negociadas; insuficiencia de acciones contundentes y radicales para eliminar las barreras no arancelarias, externas y domésticas, que traban las exportaciones; falta de coordinación entre el Ministerio y la Dian en cuanto al seguimiento y la comprobación de aranceles, volúmenes de los contingentes agropecuarios, grado y calidad de las importaciones de materias primas.

A nivel institucional, confirmó el abandono de la concertación con los privados en el seno de la Comisión Mixta de Comercio Exterior, que no se reúne desde el 2006; fallas de regularidad en las convocatorias y en el seguimiento de las decisiones del Consejo Superior de Comercio Exterior, órgano decisorio por excelencia en estas materias a nivel nacional; incumplimiento de la periodicidad en las reuniones bilaterales de la Comisión de Libre Comercio del TLC con EE. UU. –encargada de la administración del tratado comercial– y omisión de una metodología estructurada de organización y seguimiento de sus decisiones.

El ente de control fiscal tampoco halló informes de coordinación para el desarrollo de las agendas y preparativos de las reuniones de la mencionada Comisión, ni evidencia de interacción o conexión de los trabajos con los otros Comités sectoriales del acuerdo.

El demoledor informe sirve de base para que la eficaz y competente ministra, María Lorena Gutiérrez –o el próximo gobierno–, corrijan tantos yerros que explican la inquietante atonía comercial de nuestro país.

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