Andrés Espinosa Fenwarth
columnista

Luces y sombras empresariales

La tasa de tributación empresarial supera a las demás regiones del planeta, lo cual explica el quebranto de la competitividad de Colombia.

Andrés Espinosa Fenwarth
Opinión
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
noviembre 08 de 2016
2016-11-08 08:28 p.m.
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El Informe Doing Business 2017 del Banco Mundial confirma que Colombia cayó en el ranking de facilidad de hacer negocios, del puesto 37 en el 2010 al 53 en el 2017, entre 190 países. El documento arroja luces y sombras sobre la realidad que enfrentan los empresarios nacionales a la hora de iniciar un negocio y dirigir una empresa, en medio de la compleja maraña de regulaciones estatales.

El Banco Mundial mide y rastrea los cambios de las normas oficiales que afectan diez áreas en el ciclo normal de vida de una compañía: comenzar un negocio, permisos de construcción y electricidad, registro de propiedades, crédito, protección a los inversionistas minoritarios, pago de impuestos, cumplimiento de contratos e insolvencia.

Por el lado positivo, resulta extraordinario el comportamiento del sistema bancario colombiano, habida cuenta que pasó del puesto 61 a la segunda posición a nivel global en este periodo. Nuestro país mejoró de manera significativa a la hora constituir una empresa (74 a 61), como consecuencia de los sencillos procedimientos exigidos a las sociedades anónimas simplificadas, SAS (9 a 6), menor tiempo requerido para su apertura (20 días a 9 días) y bajos costos (12,8 a 7,5). Colombia mantiene su posición relativa favorable en cuanto a permisos de construcción (34) y registro de propiedades (53).

Sin embargo, los demás elementos evaluados por el Banco Mundial explican la pérdida de competitividad, la creciente desconfianza inversionista y el auge de la migración de los negocios hacia el exterior. Los impuestos son esenciales para competir en la arena internacional. De acuerdo con el Banco Mundial, el nivel de las tasas impositivas debe ser escogido cuidadosamente y se debe evitar la innecesaria complejidad de las reglas fiscales para que no se conviertan en auténtico obstáculo para hacer negocios, como ocurre hoy en el país.

En materia tributaria, Colombia desmejoró del puesto 115 al 139 en los últimos seis años, como consecuencia del aumento en el número de pago de impuestos al año (12 a 20) e incremento de las horas exigidas para la preparación de las declaraciones tributarias (208 horas a 239 horas). Al evaluar la tasa actual de impuestos sobre utilidades del 69,8 por ciento, Colombia se ubica en el escaño 183 entre 190 naciones. La tasa de tributación empresarial supera, en promedio, a todas las demás regiones del planeta, lo cual explica el quebranto de la competitividad de nuestro país y el creciente éxodo empresarial, fenómenos que no parecen generar suficiente intranquilidad gubernamental.

Actualmente, Colombia se sitúa en el puesto 174 entre 190 países en cumplimiento contractual. Según el Doing Business 2017, la ejecución de contratos toma 1.288 días y cuesta 45,8 por ciento del valor de la reclamación, los peores registros, promedio regional, del mundo.

Para terminar, la protección a los inversionistas minoritarios se descolgó del quinto al treceavo lugar en estos seis años, nivel que si bien sigue siendo sobresaliente, evidencia una tendencia negativa alarmante.

Andrés Espinosa Fenwarth
CEO de Inverdies
andresespinosa@inver10.co

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