Andrés Espinosa Fenwarth

¿Nueva crisis alimentaria?

El Departamento de Agricultura de EE. UU. redujo sus estimativos de producción de maíz a 274 millones de toneladas, equivalentes a una caída del 13% respecto al 2011.

Andrés Espinosa Fenwarth
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Andrés Espinosa Fenwarth
agosto 15 de 2012
2012-08-15 03:52 a.m.
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La agricultura mundial afronta una nueva amenaza de crisis alimentaria por cuenta del cambio climático. El mapa de monitoreo meteorológico de Estados Unidos, difundido la semana pasada, muestra que el 75 por ciento de las planicies agrícolas de Iowa, Nebraska, Kansas, Illinois y Oklahoma sufren una sequía excepcional, resultante de la ausencia de lluvias y de las temperaturas más altas observadas desde 1930.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos redujo, en consecuencia, sus estimativos de producción de maíz a 274 millones de toneladas, equivalentes a una caída del 13 por ciento respecto al 2011. De análoga manera, disminuyó sus proyecciones de producción de soya en 12 por ciento, a 68 millones de toneladas; rebajó, igualmente, los inventarios de estos productos agrícolas al promedio observado en 1995-1996, y bajó sus rendimientos a los niveles verificados hace 6 años. No sorprende, entonces, que las cotizaciones de maíz y soya de la bolsa de Chicago se hubieren disparado en 60 por ciento desde junio e impactado los precios a nivel mundial, dado que Estados Unidos contribuye con el 50 por ciento del maíz y un tercio de la soya que se comercializa en los mercados internacionales.

El maíz y la soya son el principal componente en la elaboración de alimentos para animales. En EE. UU., el 40 por ciento del maíz se utiliza, además, como insumo en la obtención de etanol. Así, es previsible que el aumento en el núcleo de costos del sector pecuario y sus abastecedores agroindustriales comprima sus márgenes de ganancia; tampoco se descarta un incremento considerable en las cotizaciones internacionales de etanol.

El alza de 29 por ciento en los precios del trigo, observada desde junio, responde a la merma en la producción de Rusia, afectada por la ola de calor percibida en los distritos agrícolas de Siberia, Volga y los Urales, fenómeno que se puede acentuar por el aumento en la demanda de trigo utilizado para reemplazar el maíz y la soya en la preparación de mezclas para alimentación animal.

El director de la FAO, José Graziano da Silva, sostuvo en una reciente columna publicada por el diario inglés Financial Times que la situación de los mercados agrícolas es “precaria, pero no de crisis”, la cual se podría deteriorar si las condiciones climáticas no ceden o si los países no responden apropiadamente a estos desafíos globales. Graziano da Silva admite que la subida de los precios de los cereales puede generar competencia entre los distintos mercados de alimentos y de biocombustibles.

Para garantizar el abastecimiento de comida a nivel mundial, le propuso a Estados Unidos suspender, temporalmente, su producción de etanol a base de maíz.
ANDRÉS ESPINOSA FENWARTH
CEO DE INVERDIES

andresespinosa@inver10.co

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