Andrés Espinosa Fenwarth

‘Saturno devorando a su hijo’

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
febrero 26 de 2014
2014-02-26 02:10 a.m.
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El viceministro de Energía, Orlando Cabrales, me remitió una amable comunicación en la cual sostiene que en “aras de la verdad y la transparencia… hace énfasis en un par de imprecisiones” percibidas en mi columna de Portafolio, ‘Biocombustibles, en la mira’.

El meollo del asunto tiene que ver con el proyecto de modificación del Decreto 4892 del 2011, actualmente en consulta pública, por medio del cual el Ministerio de Minas y Energía pretende especificar los criterios para fijar porcentajes inferiores de mezclas de biocombustibles.

Las pautas seleccionadas comprenden la oferta nacional de biocombustibles y “factores técnicos y ambientales que justificadamente evidencien impactos significativos en el uso o distribución” de etanol y biodiésel.

El proyecto de decreto, afirma el viceministro Cabrales, tiene tres objetivos: aplicar a la reducción de mezclas de biocombustibles los mismos criterios requeridos para aumentarlas; proteger los consumidores y los productores de biocombustibles en los escenarios que sea necesario disminuir las mezclas, y adecuar la política de biocombustibles a las necesidades particulares de los grandes consumidores del sector minero-energético.

El viceministro anota, asimismo, que el proyecto de decreto en mención se fundamenta en el documento Conpes 3510, el cual contiene los lineamientos de política pública para promover la producción sostenible de biocombustibles en Colombia.

Si bien el viceministro Cabrales sostiene que “el objetivo del Ministerio de Minas y Energía no es el disminuir las mezclas de biocombustibles”, la última versión del proyecto de decreto hace precisamente eso.

En efecto, el Artículo 1º del citado documento faculta al Ministerio para “fijar porcentajes de mezclas de biocombustibles inferiores”; lo autoriza, también, a modificar las mezclas para favorecer a los grandes consumidores, “siempre que técnicamente se justifique tal acción”.

Al respecto, el viceministro menciona que la tecnología actual no permite el uso de biodiésel en la perforación de pozos petroleros, cuyo consumo es marginal, pero no se refiere a lo sustancial, los biocombustibles usados en el transporte y la distribución del sector minero-energético.

En honor a la verdad, el Conpes 3510 instruye al Ministerio de Minas y Energía para que le “den continuidad a la política actual de mezclas y analicen periódicamente la viabilidad y la conveniencia de aumentar las mezclas”.

En ningún momento el Conpes –que definió la política nacional de biocombustibles– contempló la baja de sus mezclas.

Lo cierto es que el proyecto en comento, que autoriza la reducción de las mezclas de biocombustibles, desincentiva a los productores nacionales y compromete la sostenibilidad de esta política de contenido económico, social y ambiental.

Si el proyecto finalmente cuaja, descubriríamos, estupefactos, a ‘Saturno devorando a su hijo’, como en la inquietante pintura negra de Goya.

Andrés Espinosa Fenwarth

CEO de Inverdies

 andresespinosa@inver10.co

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