Andrés Espinosa Fenwarth

¿Socialismo bolivariano o economía de mercado?

El programa de Gobierno de Hugo Chávez para el periodo 2013-2019 no da lugar a confusión.

Andrés Espinosa Fenwarth
Opinión
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
octubre 03 de 2012
2012-10-03 05:06 a.m.
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La contienda electoral en Venezuela abre por primera por vez en 14 años un espacio de reflexión para que los venezolanos decidan, libre y soberanamente, si le apuestan al modelo socialista del presidente Hugo Chávez, o si, por el contrario, prefieren recorrer con los ojos abiertos el sendero de la economía social de mercado y el clima favorable para el avance de la iniciativa privad, como propone el candidato opositor Henrique Capriles.

El programa de Gobierno de Hugo Chávez para el periodo 2013-2019 no da lugar a confusión. Pregona mayor control del Estado y planificación centralizada, con el objetivo inequívoco de “continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo”. Al cierre de campaña, el presidente Chávez manifestó que la tarea inaugural es “colocar un poderoso seguro en la retaguardia para impedir la vuelta atrás”.

En el plano industrial, plantea “impulsar nuevas formas de organización que pongan al servicio de la sociedad los medios de producción que impulsen la generación de tejido productivo bajo un nuevo metabolismo para la transición al socialismo”. Por medio de la Gran Misión Agro Venezuela, el programa 2013-2019 aspira a “consolidar el aparato agroindustrial bajo control de firmas socialistas”.

Este plan procura afianzar y profundizar el socialismo y la economía de Estado, el cual ha dejado ver sus orejas con la creciente estatización de la economía venezolana. De acuerdo con la Confederación Venezolana de Industriales, el Gobierno intervino 1.162 empresas entre el 2002 y julio del 2012, proceso que se ha perfeccionado en dos etapas distintas: la primera fase se caracterizó por un tímido intervencionismo, que culminó con la expropiación de 15 compañías hasta el 2007. A partir de entonces, la marcha se aceleró exponencialmente: el Gobierno venezolano expropió 1.147 empresas en los últimos cinco años, cifra equivalente al 98% del total nacionalizado desde el 2002.

Inicialmente, las intervenciones pretendían recuperar “la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción”. Así, se nacionalizaron las firmas de petróleo, telefonía, agua y electricidad. En la segunda oleada de expropiaciones, el Estado centralizó el manejo de la economía y se transformó en propietario de grandes compañías, puertos, bancos, redes de transporte, comercio, siderúrgicas, empresas de cemento, turismo e ingenios azucareros.

Según la firma Ecoanalítica, el Gobierno venezolano ha cancelado US$13 mil millones en expropiaciones, pero aún debe US$21 mil millones a compañías nacionales y extranjeras, algunas de ellas colombianas, que, por prudencia política, prefieren no hacerle olas al Gobierno colombiano con sus legítimos reclamos.

El pueblo venezolano tiene ahora la responsabilidad histórica de comprobar que saber elegir es tan importante como saber gobernar.

ANDRÉS ESPINOSA FENWARTH

CEO DE INVERDIES

andresespinosa@inver10.co

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