Beethoven Herrera Valencia

Autonomía de la FED:
avanza la amenaza

Beethoven Herrera Valencia
Opinión
POR:
Beethoven Herrera Valencia
febrero 28 de 2016
2016-02-28 07:00 p.m.
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En noviembre del 2015, la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó la ley que busca revisar los poderes de la Reserva Federal y hacer obligatorio que los tipos de interés sean fijados de acuerdo a una fórmula matemática. Según lo explicó el presidente de Servicios Financieros de la Cámara, Jean Hensarling, “la FED no está utilizando una política monetaria transparente. Y por este motivo se necesita una mayor supervisión. De otro modo, pronto nos daremos cuenta de que nuestros banqueros centrales se han convertido en nuestros planificadores centrales” (Portafolio, nov. 15, 2015). La ley dejaría al Banco Central sujeto a una supervisión política, por ello la Casa Blanca criticó la iniciativa, asegurando que dejaría la política monetaria “sujeta a auditorías basadas en los caprichos políticos de miembros del Congreso de cualquier partido”.

La teoría económica vigente postula la independencia de los bancos centrales en reacción a los abusos en la emisión monetaria que cometieron Alan García (Perú), Siles Suazo (Bolivia), Raúl Alfonsín (Argentina) y José Sarney (Brasil), lo cual anuló las funciones de la moneda en dichos países.

La autonomía ha sido usada para concentrarse en el control de la inflación, recurriendo al único instrumento ‘la tasa de interés’, sin considerar su impacto en el empleo (a diferencia de lo que establece la ley para la FED en EE. UU.), pero hay consenso en que una autonomía razonable es preferible a permitir que los gobiernos puedan apropiarse de las reservas y convertir al Banco Central en una dependencia del Ejecutivo, como ha sucedido en Venezuela y Argentina, con los resultados conocidos.

Después de varios años de mantener baja la tasa de interés, la FED decidió, a finales del 2015, un primer aumento de la tasa de interés, y anunció incrementos graduales. Pero al comienzo del 2016, y tras profundizarse la incertidumbre respecto a China, la entidad ha dicho que no aplicará los aumentos.

El hecho que motivó la propuesta republicana fue la política monetaria expansiva, mediante la cual la FED compraba 85.000 millones de dólares mensuales en bonos gubernamentales, lo que permitió reducir el desempleo del 10 al 5 por ciento, y, de paso, la reelección de Obama, por eso los republicanos intentan limitar esa posibilidad en el futuro.

Es improbable que la ley complete su trámite, pues requeriría el apoyo de algunos demócratas en el Senado, y Obama ha advertido que la vetará si es aprobada. Por su parte, la presidenta de la FED, escribió, en una carta al Congreso, que la aprobación de dicha norma “sería un grave error y actuaría en detrimento de la economía y del pueblo estadounidense”. La propuesta avanza, y si en el futuro los republicanos logran controlar ambas Cámaras, persistirán en conseguir su propósito.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor de las universidades Nacional y Externado
beethovenhv@gmail.com

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