Beethoven Herrera Valencia
columnista

‘Bitcoin’, euforia y riesgo

El ‘bitcoin’ fue concebido como una relación ‘persona a persona’, pero al aumentar su circulación, está siendo acaparado por grandes corporaciones.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
diciembre 03 de 2017
2017-12-03 04:58 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/23/56ccbf720e655.png

El hecho de que el Banco de la República haya comenzado a analizar la posibilidad de regular el bitcoin, implica el reconocimiento de que dicha criptomenda existe, aumenta el número de establecimientos y países que lo aceptan, y, sobre todo, que si esas tendencias continúan y las autoridades monetarias no intervienen, incrementa el riesgo de que se constituya en un vehículo para transar recursos de origen ilícito.

El informe advierte que uno de los riesgos de las criptomonedas es que puedan afectar la integridad financiera, pues pueden convertirse en medios de lavado de activos, financiación del terrorismo, fraude informático y evasión fiscal. Al mismo tiempo, considera necesario proteger al consumidor, a medida que operadores especializados entren a ofrecer servicios de negociación, custodia y transferencia de fondos en bitcoin.

Mientras Japón ha legalizado su uso, China decidió prohibirlo, debido a la fuga de capitales y la evasión de impuestos que las criptomendas pueden facilitar. Esta política puede explicarse porqué mientras el país nipón tiene tradición de mayor libertad de mercado, las restricciones de China son tantas que los operadores deciden usar criptomonedas para evadir esos controles.

El bitcoin es medio de pago y plataforma, no genera costos por las transacciones, y como las crisis financieras de Grecia, Islandia, España y Chipré han reducido la confianza en la infraestructura financiera global, muchas personas se están desplazando hacia otros medios de pago. A ello se agregan la incertidumbre generada por la elección de Trump y el brexit, además del hecho de que al no estar reguladas por los gobiernos, las criptomonedas permiten el lavado de activos.

El mencionado informe del Banco de la República, elaborado por Arango y Bernal (2017), reconoce a las criptomonedas como un proyecto aún no perfeccionado, advierte que tienen un alto riesgo por volatilidad en los precios, y que asumirlo como sustituto del efectivo puede llevar a cuantiosas pérdidas. Las razones para no haberlo regulado radican en el hecho de que su uso todavía no está muy extendido, debido su complejidad tecnológica y porque la regulación supone un consenso entre los países, que aún no existe.

Frente a los costos de la banca tradicional, la operación del bitcoin tiene costos casi nulos, pero puede ahondar la dependencia tecnológica y afectar la soberanía del país sobre transacciones que no controla.

En su diseño original, el bitcoin fue concebido como una relación ‘persona a persona’, pero a medida que ha aumentado su circulación, va siendo acaparado por grandes corporaciones: IBM, Intel y Cisco, el London Stock Exchange Group y los bancos de renombre JP Morgan, Wells Fargo y State Street están acaparando una gran proporción del mercado, contra la lógica de software libre con la que nació el bitcoin.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado