Beethoven Herrera Valencia
análisis

La moda del alza de salarios

Ha sido un argumento usual considerar que la inflación tiene en el costo laboral un componente significativo, pero no es tan así. 

Beethoven Herrera Valencia
Opinión
POR:
Beethoven Herrera Valencia
abril 05 de 2016
2016-04-05 08:45 p.m.
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Durante el medio siglo de dominio neoliberal en la academia, las políticas públicas y las estrategias empresariales, los salarios han sido contenidos argumentado que su elevación puede generar inflación, haría perder competitividad a las empresa, estimularía la informalidad y generaría déficit fiscal.

El resultado es que hoy en Estados Unidos, mientras por una hora se pagan US$7,50, en los años 60 estaba cercano a los US$10. Además, los salarios del 1% superior han aumentado 165% por ciento y los sueldos del 0,1 por ciento de la cima se han incrementado 362 veces. Frente a tal situación, los jóvenes protestaron ‘ocupando Wall Street’, y estos mismos son los que apoyan a Sanders, el candidato de mayor edad, quien ha prometido un aumento salarial sustancial. En respuesta a esas mismas demandas, Obama elevó en el 2015 el salario de los empleados públicos.

Por su parte, legisladores y sindicatos de California llegaron a un acuerdo para elevar el salario mínimo y ahora la propuesta pasará a la legislatura como parte de su proyecto de ley sobre el salario mínimo que se estancó el año pasado. Se trata así de evitar que el tema llegue a consulta y tener que llevar el asunto a las próximas elecciones, pues una iniciativa respaldada por los sindicatos ya cumplió los requisitos para someter el tema a los electores.

Con US$10 por hora, California ya tiene uno de los salarios mínimos más elevados de EE. UU. Un incremento de un dólar anual llevará el salario hasta US$15 la hora y lo convertiría en el más alto, aunque en otros estados también se está dialogando para elevarlo.

McDonalds, en respuesta a las protestas de sus empleados, aumentará desde el primero de julio el pago por hora de US$1 a US$9.90 a sus 90.000 empleados de los 1.900 restaurantes en el mundo, e incrementó las vacaciones pagadas; esto no beneficia a los 600.000 empleados de empresas que operan con franquicia. Pero Kendall Fells, líder de las protestas, ha declarado que “aspiran a un salario de US$15 por hora y al derecho de sindicalizarse sin represalias” (Portafolio 6/4/15).

En otra multinacional, Wallmart, un millón de asociados recibirá un aumento salarial en el 2016, incrementando la tarifa promedio de tiempo completo a US$13,38 por hora, además de un nuevo plan de tiempo libre con paga. Más de 1,2 millones de asociados de Walmart EE. UU. y Sam’s Club recibirán una mejora salarial en la segunda fase de la inversión de dos años, y $2,7 mil millones en trabajadores de la compañía.

Adicionalmente, Walmart está implantando programas nuevos de incapacidad a corto tiempo, así como tiempo libre con paga (PTO por sus siglas en inglés) simplificado. Cada año, la compañía asciende a 160.000 asociados a puestos con salarios más altos y más responsabilidades, y en el 2015 Walmart pasó a más de 150.000 empleados de tiempo parcial a completo. El 20 de febrero del 2016, la compañía implantará uno de los aumentos más grandes otorgados en un solo día en el sector privado, beneficiando a más de 1,1 millón de asociados por hora.

Los trabajadores vinculados antes de primero de enero del 2016 ganarán por lo menos US$10 por hora, y los nuevos comenzarán en US$9 por hora (pasarán a recibir por los menos US$10 por hora, luego de haber completado satisfactoriamente el nuevo programa de adiestramiento de destrezas en ventas). Cuando estos cambios sean efectivos, el salario promedio por hora a tiempo completo de Walmart será de US$13,38 por hora, y el salario promedio por hora para trabajadores de tiempo parcial será de US$10,58.

Ha sido un argumento muy usual la consideración de que la inflación tiene en el costo laboral un componente altamente significativo, pero en ningún país de la región el gasto de la nómina supera el 20 por ciento del total de costos. En cambio, en largos periodos ha habido elevadas tasas de interés que han colocado una gran presión sobre los costos empresariales, y es conocido que el sector financiero ha mostrado mayor rentabilidad que las empresas productivas.

Algunos analistas explican estas alzas salariales como respuesta a las protestas y críticas por la creciente desigualdad, y hay quienes estiman que el rezago salarial podría ser materia de demandas legales. Como el desempleo ha descendido en EE. UU. desde el 2008 del 10% a 5%, la mano de obra disponible se viene reduciendo, esto motiva a elevar las renumeraciones.

Recientemente, Olivier Blanchard, execonomista jefe del FMI, propuso al gobierno del primer ministro japonés, Shinzo Abe, aplazar el anunciado aumento del impuesto a las ventas, aumentar los sueldos públicos en 5% y recomendar a las empresas privadas hacer lo propio. Además, sugiere indexar los sueldos con la inflación y obligar a las empresas a aumentar los salarios al menos 2% por encima del crecimiento de la productividad. ¡Herejía!

Como suele ocurrir con gobernantes y responsables de política pública, estas recomendaciones son opuestas a las que Blanchard impuso cuando diseñaba las políticas que impone el FMI. Resta por ver si América Latina se acoge a la tendencia de moda.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor de las universidades Nacional y Externado.

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