Beethoven Herrera Valencia
Columnista

Premio Lee Kuan Yew para Medellín

Se reconoció la sobresaliente transformación urbana, alcanzada con determinación, visión y creatividad, con recursos limitados.

Beethoven Herrera Valencia
Opinión
POR:
Beethoven Herrera Valencia
agosto 21 de 2016
2016-08-21 06:35 p.m.
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El World City Prize Laureate fue establecido en Singapur en homenaje al fundador de esa ciudad-Estado, y busca reconocer a los líderes y organizaciones claves de la sociedad por su previsión, buena gobernanza e innovación en el manejo de los problemas urbanos.

Al otorgarlo a Medellín este año, se reconoció la sobresaliente transformación urbana, alcanzada con determinación, visión y creatividad, con recursos limitados.

Las dificultades que vivió Medellín a causa de la violencia generada por las drogas, ocasionaron una alta vulnerabilidad. Al pasar de 170.000 habitantes en 1940 a dos millones en 1990, se produjo un auge en la construcción de vivienda. No obstante, la migración desordenada creó barrios de alta densidad, extendidos por las montañas, ocasionando frecuentes deslizamientos. El acceso a servicios, seguridad, infraestructura, al igual que la ilegalidad y degradación ambiental eran retos para las autoridades, los cuales han sido enfrentados con continuidad en varias administraciones.

Aunque similares problemas se viven en otras capitales, a Medellín se le reconoce la forma creativa de integrar los asentamientos informales y elevar la calidad de vida de sus residentes.

El Alcalde Sergio Fajardo (2004-2007) diseñó el Programa Urbano Integral, enfocado en los barrios más pobres, conocido como ‘acupuntura urbana’, pues buscaba, a través de pequeños proyectos disminuir las actividades ilegales, fortalecer la autoridad del Gobierno y reconstruir las instituciones, incrementando la presencia policial para combatir el crimen y elevar la seguridad, a la vez que se desarrollar la infraestructura.

La estrategia adoptada se orientó a legalizar los asentamientos informales, apoyando las viviendas que resultaran recuperables, evitando el costo de la relocalización. Para articular las zonas apartadas del metro, se construyeron escaladores y teleféricos; este mejoramiento de la conectividad permitió a sus pobladores acceder a oportunidades de trabajo y educación, con la consecuente reducción de la problemática social.
Simultáneamente, se lanzó el programa de Parques Biblioteca, que también funciona como centro comunitario, ayudando a mejorar la cohesión social en una urbe fracturada por la violencia.

Como los asentamientos ilegales tienden a ser expansivos y vulnerables, se construyó un cinturón verde de contención, conocido como Jardín Circunvalar, el cual, además de reducir la erosión del suelo sirvió como pulmón verde e incluso como área de cultivo. Los analistas reconocen que este resultado fue posible por la cultura de cooperación, tradicional en la sociedad antioqueña, y ella sirvió de base a la planeación social que permitió el involucramiento de las comunidades y los sectores público, privado, académico y social. Las comunidades deciden la asignación del 5 por ciento del presupuesto público, las empresas públicas entregan el 30 por ciento de sus rendimientos, y, adicionalmente, los sectores público y privado se integran en el distrito Medellinnovation, centro tecnológico con participación de empresas multinacionales.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor U. Nacional y Externado
Colaboración de Estefanía Jaramillo

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