Beethoven Herrera Valencia
análisis

Reino Unido ‘posbrexit’: ¿asociación sin participación?

El brexit se basó en criticar la inmigración de trabajadores de baja calificación y ahora está ocurriendo una fuga de los cerebros más calificados.

Beethoven Herrera Valencia
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Beethoven Herrera Valencia
septiembre 17 de 2017
2017-09-17 08:24 p.m.
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El Reino Unido propone establecer una unión aduanera temporal como periodo transitorio de asociación para que el intercambio de bienes sea libre; mientras la pertenencia a la Unión Europea impedía a Londres negociar acuerdos comerciales bilaterales, ahora el Reino Unido se propone negociar nuevos acuerdos con todo el mundo.

Desde la perspectiva europea, el negociador jefe Michel Barnier, advirtió que no se comenzará a negociar la relación ‘posbrexit’ sin haber definido antes los futuros derechos de los ciudadanos del Reino Unido y comunitarios, la naturaleza de la frontera irlandesa y el pago de la deuda pendiente del Reino Unido con Europa.

El gobierno británico considera permitir a ciudadanos comunitarios viajar al Reino Unido y vivir en este país sin visado, pero las empresas interesadas en contratar trabajadores comunitarios tendrían que solicitar al gobierno autorización de un cupo para cada sector, con un recargo económico para priorizar a los empleados británicos. Además, propone una ampliación temporal de la Unión aduanera con Europa, y aclaró que no instalará fronteras físicas entre las dos Irlandas (Portafolio, agosto 18 de 2017).

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, ha reconocido que el brexit está afectando la economía y ha frenado posibles inversiones, pues la incertidumbre creada afecta las decisiones de empresas y hogares. El Emisor británico ha rebajado la previsión de crecimiento para este año desde 1,9 a 1,7 por ciento, al tiempo que mantuvo invariable la tasa de interés en el mínimo histórico del 0,25 por ciento y redujo la perspectiva de aumentos salariares desde 3,5 por ciento hasta 3,0 por ciento. (Portafolio, agosto 4 de 2017).

Londres se ha retirado de la convención de pesca firmada en 1964 con seis países europeos para retomar el control de su espacio marítimo. Se estima que en el Reino Unido hay 12.000 pescadores y su producto representan el 0,5 por ciento del producto nacional. La convención sobre pesca fue firmada en 1964 (cuando no existía la Unión Europea) y autoriza a los barcos de Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Irlanda y Reino Unido a pescar entre las 6 y 12 millas de las costas de esos mismos países. Posteriormente, la Unión Europea amplió dicho espacio hasta 200 millas de la costa. (Le Monde, julio 4 de 2017).

Los pescadores británicos se consideraban desfavorecidos, ya que, según un estudio de la Universidad de Highland, entre el 2012 y el 2014 los barcos europeos han realizado el 58 por ciento de capturas en aguas británicas, y mientras los ingleses solo han capturado 90.000 toneladas entre el 2010 y el 2014, los europeos han capturado 640.000 toneladas en aguas británicas.

El brexit se basó en criticar la inmigración de trabajadores de baja calificación y ahora está ocurriendo una fuga de los cerebros más calificados hacia el continente buscando mejores salarios, y los empleadores británicos están preocupados por el riesgo de perder a trabajadores europeos más calificados.

Las leyes laborales germanas exigen indemnizaciones costosas para trabajadores despedidos, y Frankfurt ha propuesto exonerar de dichos pagos a los bancos que decidan instalarse allí. Los bancos japoneses Sumitomo, Nomura y Daiwa han informado su decisión de trasladarse a Frankfurt, y la asociación que promueve este cambio ha informado que al menos 20 bancos se proponen crear nuevas sedes en Frankfurt (Financial Times, julio 4 de 2017),

El sector de medicamentos produce 220.000 empleos y 60.000 millones de libras al año, y el brexit ha generado incertidumbre y aunque cada país tiene una agencia nacional reguladora, la Agencia Europea de Medicina, con sede en Londres, regula todas las medicinas producidas en Europa. Como dicha entidad se trasladará, será necesario definir si el Reino Unido acepta que la Agencia Europea valide sus medicamentos, o si lo hará de modo independiente. Si este acuerdo se demora podría afectar el desarrollo de nuevos medicamentos.

Por lo anterior, hay quienes consideran que en su futura relación con Europa, el Reino Unido podría asumir el modelo de Noruega, de modo que deberá cumplir los estándares fijados por Europa, pero no podrá influir en el diseño de dichos parámetros. Se trataría, entonces, de integración sin representación, vale decir, acceso al mercado, pero sin voz, y le daría a Inglaterra margen para optar por medidas proteccionistas para agricultores y pescadores, al punto que el arancel noruego para el queso europeo es de 270 por ciento.Otra opción sería negociar acuerdos biletarales como lo hizo Suiza con los 27 países europeos, lo cual sería largo y costoso; u optar por el enfoque de Canadá, cerrando tratos para el comercio de bienes pero sin servicios, lo cual afectaría el sector financiero inglés.

Como miembro de la Unión Europea, Gran Bretaña pudo bloquear los intentos de Francia y Alemania de imponer un impuesto único al sector financiero y logró que la Corte europea se opusiera a una norma del Banco Central Europeo que buscaba ubicar las transacciones en euros solo en los países que usan esa divisa. Como dijo la Tesorería británica, en un estudio publicado antes del referendo, “Fuera de la Unión Europea, el Reino Unido tendría que olvidar su presente y considerar su presencia sobre la toma de decisiones de la Unión Europea y convertirse en un país que acepta reglas en vez de uno que las hace”.

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