Beethoven Herrera Valencia

Bachelet, segundo tiempo

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
febrero 24 de 2014
2014-02-24 05:38 a.m.
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Michelle Bachelet iniciará en marzo su segundo mandato como presidenta de Chile, con grandes promesas de reforma, en medio de limitaciones fiscales y un débil control del Congreso.

Ha prometido corregir las grandes desigualdades que enfrenta Chile, mejorar la educación pública, incrementar los impuestos a las empresas y reformar la Constitución Política que es, salvo cambio menores, heredada de Pinochet. Es posible que logre hacer las reformas legales, pero es poco probable que consiga el apoyo de los opositores para reformar la Constitución.

La nueva presidenta calcula invertir 4.000 millones de dólares en nuevos hospitales, construir más centros de salud, contratar más médicos, subsidiar algunos medicamentos y pretende legalizar el aborto en casos de violación o riesgo para la salud de la madre o el niño, pues hasta ahora este en Chile está totalmente prohibido.

Como el Gobierno de Piñera ajustó las regalías mineras para la reconstrucción del terremoto del 2010, no es probable que ellas se modifiquen, pero Bachelet aspira a incrementar la generación de gas natural, ya que el país enfrenta limitaciones energéticas y recientemente ha habido un intenso debate sobre el impacto ambiental de la hidroeléctrica HidroAysén, cuya construcción costaría 9.000 millones de dólares, a la cual se opone.

Con el incremento gradual del 20 al 25 por ciento al impuesto a las empresas, espera generar 8.200 millones de dólares (3 por ciento del PIB) para financiar el mejoramiento a la educación, y propone reformar a fondo el sistema educativo para alcanzar la gratuidad universal de la educación superior en 6 años, eliminado el lucro en el sector, al tiempo que propone crear dos nuevas universidades.

Con su propuesta de rebajar el impuesto a las personas de 40 a 35 por ciento en los próximos cuatro años, aspira a dinamizar el consumo y ahorro de las familias, con lo cual ganaría gobernabilidad, aunque sus propuestas de gravar a las compañías podrían generar resistencias, pues además ha propuesto eliminar el Fondo de Utilidades Tributables que se usa para reducir los gravámenes.

Bachelet propone aumentar la supervisión al sistema financiero, reforzar las leyes contra la corrupción y adoptar el Acuerdo de Basilea III, que busca hacer más seguro el sistema bancario después de la crisis hipotecaria del 2008. Pretende lograr una tasa de cambio competitiva para ayudar a las exportaciones, y aspira a llevar el déficit fiscal efectivo del 1 al 0 por ciento del PIB en el 2018. Resulta novedosa su propuesta de crear una administradora estatal de pensiones que compita con los fondos privados establecidos por Pinochet.

Después de la alta popularidad con la que culminó su primer periodo, su paso por Naciones Unidas y la holgada victoria electoral, Bachelet llega con un gran consenso y alta gobernabilidad para iniciar su nuevo Gobierno, pero los cambios que pretende son audaces y van a requerir de un gran ejercicio de concertación.

Beethoven Herrera Valencia

Profesor de las universidades Nacional y Externado

beethovenhv@gmail.com

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