Beethoven Herrera Valencia

Bangladesh, carrera hacia el fondo

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
mayo 20 de 2013
2013-05-20 02:04 a.m.
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Ante el daño causado por los textiles que entraban por Panamá, Colombia limitó su ingreso a Barranquilla y Bogotá, pero la demanda panameña, coadyuvada por China, fue fallada por la OMC en contra de Colombia. Finalmente, Coltejer debió ser vendida, Fabricato está en severos problemas y el Gobierno colocó un arancel por volumen a los textiles.

Hay un proceso de competencia desleal de productores asiáticos contra países donde existen seguridad social, salario legal y derechos laborales. En el pasado, se llamaba dumping al derrumbe artificial del precio por debajo del costo de producción para sacar del mercado a un competidor, y después elevar los precios gozando de una posición monopólica.

Con la globalización, firmas multinacionales se desplazaron a países sin controles ambientales, con trabajo infantil o de presos, que niegan el derecho de asociación y pagan salarios irrisorios. A este proceso de competencia entre naciones para ofrecer todas las facilidades (incluida la exención de impuestos) para atraer inversiones se conoce como carrera hacia el fondo, y es aplicada por los países que adoptan zonas francas de exportación o maquiladoras como enclaves exportadores que están por fuera de la jurisdicción nacional. Panamá se propone establecer un enclave de ese tipo en la zona revertida del Canal, y Honduras plantea otorgar a las empresas internacionales exención de obligaciones legales si se ubican en determinadas zonas.

El desastre de Bangladesh develó un fenómeno existente hace un cuarto de siglo, tolerado por los organismos multilaterales de crédito y comercio que estiman que los bajos salarios, la mano de obra abundante, el alto desempleo y débiles exigencias ambientales, son ventajas comparativas.

Dacca, capital de Bangladesh, tiene 14 millones de habitantes y 5.000 fábricas operando en zonas de procesamiento para exportación, sin reconocimiento de licencia de maternidad, con un sistema de carga productiva de piezas por hora a unos niveles elevadísimos. El salario legal pasó de US$20 al mes a US$38, en el 2010. Allí se ocupan más de 3 millones de trabajadores que generan exportaciones por US$29.000 millones al año, el 80 por ciento del total nacional. En dicha ciudad están establecidas las más famosas cadenas internacionales de ropa.

Había ocurrido incendios en Rama Plaza, que dejaron 430 muertos, y derrumbes en Tazreen Fashions, que ocasionaron 110 muertes, y el pasado 24 de abril se incendió un edificio con cinco talleres, causando la muerte de 1.127 trabajadores y dejando 2.438 heridos.

En respuesta, los sindicatos internacionales exigen a las empresas que operan en Bangladesh aceptar un acuerdo marco vinculante (distinto a los códigos de conducta voluntarios, no exigibles) que permita a los sindicatos crear comités de salud ocupacional y que se renueven las fábricas.

Llama la atención que solo frente a la muerte de esos trabajadores la comunidad internacional haya descubierto una situación que debería ser cosa del pasado.

Beethoven Herrera Valencia

beethovenhv@yahoo.com

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