Beethoven Herrera Valencia

Las cabezas del FMI en el banquillo

Beethoven Herrera Valencia
Opinión
POR:
Beethoven Herrera Valencia
mayo 20 de 2015
2015-05-20 04:34 a.m.
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La detención del español Rodrigo Rato, Gerente del FMI entre el 2004 y el 2007, acusado de fraude, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales, se agrega a los casos de dirigentes de dicha institución involucrados en procesos judiciales por su conducta personal.

Este hecho sigue al llamado a juicio en Francia a Christine Lagarde, actual directora del FMI, señalada de actuar de modo inapropiado al remitir a un tribunal de arbitramento privado la demanda de Bernard Tapie, propietario de Adidas, por 403 millones de euros.

Pese a tratarse de una demanda contra el nacionalizado Banco Crédit Lyonnais, Lagarde la remitió al arbitramento privado, y el Estado francés fue condenado a pagar una multa multimillonaria. Se esperaría que la funcionaria renunciase al cargo para ocuparse en su defensa, lo cual no ha ocurrido.

Esto genera una incompatibilidad ética, pues alguien que está al frente de una instancia que agrupa los gobiernos del mundo, mal puede conservar su cargo si se le acusa, con fundamento judicial, de que siendo Ministra de Economía privilegió intereses privados.

Este caso sucede a la renuncia de Dominique Strauss-Kahn, acusado de agresión sexual a una camarera, seguido de un juicio en Francia por proxenetismo. Aunque es un asunto de comportamiento privado, cuestiona las calidades éticas de los funcionarios que dirigen el FMI. En días previos a su renuncia, Strauss-Kahn declaró que “el Consenso de Washington ha dejado de existir” y hay quienes sugieren que este escándalo fue aprovechado por el gobierno conservador de Sarkozy para sacar del camino al rival socialista que encabezaba las encuestas.

De acuerdo a lo pactado en Bretton Woods, al FMI lo dirigen europeos como los franceses Jacques de Larosière, Strauss-Kahn, Camdessus y el alemán Horst Köhler. Precisamente Candessus, quien se reeligió en 1996, tuvo que dimitir en el 2000 después de felicitar a Tailandia por el buen manejo de su economía, en semanas previas al derrumbe del baht, su signo monetario.

Además, el FMI felicitó a Carlos Menen por su exitoso manejo antes de que Argentina entrara en default. ¿Cómo entender que el FMI felicite a un gobierno en vísperas de su colapso? ¿Acaso no analiza bien la información que los países le aportan?, o conociéndola, ¿por qué hace juicios benévolos sobre los gobiernos?

Entidades que se financian con fondos públicos, como el FMI, tienen la obligación de ser transparentes en la ejecución de los recursos y adoptar políticas responsables; al mismo tiempo se espera que la conducta de sus funcionarios se corresponda con la alta responsabilidad otorgada.

Contrasta la dureza y altivez con la que el Fondo impone políticas y lleva a gobiernos a someterse a sus pésimas y desprestigiadas recomendaciones, con la conducta ilegal o censurable de sus directores.

(Con la colaboración de José Vélez.)

Beethoven Herrera Valencia

Profesor de las universidades Nacional y Externado

beethovenhv@yahoo.com

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