Beethoven Herrera Valencia

Encuentro de culturas afrodescendientes

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
septiembre 11 de 2011
2011-09-11 10:27 p.m.
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El encuentro iberoamericano de culturas y comunidades, celebrado con motivo del año de la afrodescendencia, sirvió para conmemorar los 160 años de la abolición de la esclavitud; y la Selección de Cali como sede del evento fue el reconocimiento a una ciudad que, después de Salvador-Bahía, es la segunda en población afro del continente.

Allí se creó un espacio para las expresiones económicas, sociales y culturales de varios países, y con apoyo de la OEI, los ministerios de Cultura y del Interior, y la Alcaldía de Cali, se reunieron 200 bibliotecarios, 400 líderes, representantes de todas las organizaciones y cerca de 500 estudiantes, maestros, empresarios y funcionarios públicos.

Además, llegaron músicos y artistas, y vimos las expresiones afros declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco: la Samba de Roda de Brasil, el Candombe uruguayo, la música de Palenque y la marimba de chonta, interpretada por el grupo caucano Herencia de Timbiquí.

La feria artesanal mostró 60 proyectos económicos que cuentan con apoyo del Sena, Bancóldex, Mincultura y el BID.

Mientras delegados colombianos reivindicaban que la etnoeducación se base en un diseño que parta desde las comunidades, la delegada de Brasil mostró que en su país la cátedra que incorpora el aporte afro a la historia es un tema transversal en todo el sistema educativo, incluso para los no afros. En la mayoría de países la etnoeducación sigue siendo ‘educación de afros para afros’.

En Colombia viven 4.3 millones de los 200 millones de afrodescendientes que habitan el continente, y de acuerdo con la Comisión Intersectorial para el avance de la población afrocolombiana, ellos enfrentan barreras para su participación política, tienen débil capacidad organizativa, y dificultades para su acceso a la educación, al mercado laboral y a la protección social.

El desplazamiento y la expropiación de sus tierras fueron denunciados fuertemente y el vicepresidente Angelino Garzón declaró, al instalar el evento, que “a pesar de los temas avanzados en la normatividad jurídica, en la vida real pesan mucho los comportamientos culturales: en Colombia y en otras partes de nuestra región iberoamericana existe discriminación racial”.

En el marco del evento se denunciaron obstáculos al desarrollo de las comunidades tales como la falta de pertinencia en los requisitos existentes para el acceso al crédito de las comunidades rurales. Adicionalmente, de cara al próximo censo se abordó el difícil tema de la identificación de la población afro: hay quienes creen que el autorreconocimiento puede conducir a la discriminación, aunque al mismo tiempo podría ser criterio de acceso a programas de apoyo.

Hubo, además, expresiones de preocupación por el manejo discriminatorio del lenguaje: espontáneamente hablamos de un año ‘negro’ para referirnos a un año con malas noticias o de las negativas perspectivas que pueden tener proyectos o ideas.

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