Beethoven Herrera Valencia

Reformando la ‘city’

En el proceso de InterBolsa ha quedado en evidencia que la firma operó riesgosamente los dineros de sus ahorradores.

Beethoven Herrera Valencia
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Beethoven Herrera Valencia
febrero 12 de 2013
2013-02-12 01:00 a.m.
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En respuesta a la presión de la opinión pública, enfadada por los abusos de los bancos, que llevaron a la crisis financiera del 2008 y el 2009, con el uso de cuantiosos recursos púbicos para salvarlos, el ministro de Finanzas George Osborne presentó a la Cámara de los Comunes una propuesta de reforma bancaria que ha desatado reacciones negativas de los banqueros.

Como consecuencia de los manejos de los bancos que tomaron ahorros de sus cuentahabientes para operar en las bolsas de valores, fondos de inversión y paraísos fiscales, el proyecto amenaza con separar las actividades comercial y de inversiones, si los bancos no respetan la nueva regulación. Al presentar el proyecto, el Ministro afirmó que “si un banco incumple las reglas, el regulador –el Banco de Inglaterra– y el Tesoro podrán llevar a cabo la separación total de las actividades comerciales y de inversión”.

Esta propuesta se inspira en las conclusiones de la Comisión Vickers del Parlamento, que preveía compartimentar para el 2019 las actividades de banco comercial y de inversiones, las cuales tendrían dirigentes propios y gestión de riesgos separadas, aunque perteneciendo a la misma entidad.

En esa línea, el Ministro sostuvo: “vamos a electrificar los tabiques” entre las dos actividades, y argumentó que el país ha aprendido las lecciones del pasado y que debe aprobarse la propuesta si aspiran a mantenerse como centro financiero mundial. En defensa de su propuesta, el Ministro dijo: “no más recompensas para las quiebras, no más contribuyentes pagando los errores ajenos”. Y puso en cuestión la tesis defendida por los bancos para obtener los rescates, en el sentido de que el Gobierno no puede permitir el colapso de bancos muy grandes, pues pueden afectar todo el sistema (too big to fail).

Al explotar la crisis financiera en el Reino Unido, el entonces primer ministro, Gordon Brown, economista de profesión, propuso nacionalizar los bancos en dificultades y privatizarlos después de sanearlos, para recuperar los fondos públicos utilizados en ese proceso.

En la historia moderna de Colombia, la crisis de 1982 se desencadenó por las maniobras del banquero Jaime Michelsen Uribe, al tomar dinero de los ahorradores, manejos conocidos como autopréstamos, para hacer inversiones en cabeza del grupo financiero. Esa figura no estaba considerada en las normas colombianas, por lo que el gobierno de Belisario Betancur intervino los bancos acudiendo a la emergencia económica, y el banquero se fugó del país, al mismo tiempo que el Superintendente Bancario de la época.

Como si no hubiéramos aprendido la lección, en el proceso de InterBolsa ha quedado en evidencia que múltiples ahorradores confiaron sus ahorros a dicha firma, la cual operó riesgosamente en el mercado bursátil colombiano y derivó parte de esos recursos hacia paraísos fiscales. Esos ahorradores ven improbable recuperar sus ahorros.

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