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Martes 16 de Septiembre 2014

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Apuntes sobre saludGustavo Alberto Álvarez Giraldo

¿Por qué no funciona el sistema de salud colombiano? Primera parte

07/11/2012

Aunque hay que aclarar ante todo que en un buen número de las instituciones que tienen que ver con la administración y prestación de los servicios de salud existen funcionarios, médicos, enfermeras y auxiliares de altísimas calidades morales y profesionales, que intentan atender con interés y oportunidad las necesidades de los enfermos que acuden a ellas en busca de atención a sus problemas de salud, es también evidente que en muchas entidades prima el concepto que el paciente es un intruso que llega a alterar la carga de trabajo y la estabilidad financiera del sistema.

 

El paciente es mal recibido y cuando llega el momento de atenderlo, se busca la manera de hacerlo con la mayor “eficiencia” posible, esto es, en un tiempo ridículamente corto, induciendo al médico a emplear la peor técnica clínica y diagnóstica posibles, encaminada por fuerza -en el mejor de los casos- a un tratamiento sintomático insustancial y a la solicitud de algunos exámenes que en muchos casos nada tienen que ver con el motivo de la consulta.

 

El seguimiento, la observación y la preocupación por la salud del enfermo son tan abstractos que aparecen enmarcados y colgados en las paredes de muchas de ellas –misión, visión de las entidades- como una burla siniestra. En este medio hostil, pacientes y médicos competentes sucumben lentamente presionados y sometidos al mandato financiero mercantilista. Parecería como si el objetivo central del sistema fuera el de desestimular al paciente a acudir al médico y obligar a estos últimos a cumplir cargas de trabajo lejanas de toda racionalidad que minan su capacidad de razonamiento y terminan por marchitar su amor y entrega a la profesión que escogieron.


El mal llamado Sistema General de Seguridad Social en Salud, se ha convertido en un terreno abonado a la corrupción en todas sus manifestaciones, produce dolor y sufrimiento a los pacientes y a las familias, desestabiliza todas las actividades humanas con consecuencias inconmensurables en las actividades económicas, cosifica al enfermo, favorece la intermediación en sus más abyectas modalidades y permite la utilización del dolor y el sufrimiento como bandera política. Una idea buena, trasformada en un engendro.


El sistema de salud no funciona simplemente porque no existe, la conservación y recuperación de la salud no son el objeto social del sistema. Se trata en realidad de un régimen de compraventa de tecnología diagnóstica y terapéutica sustentada en la identificación de procesos facturables (consultas, cirugías, terapias, procesos diagnósticos) detectados y atendidos en muchos casos en forma tardía.


En un principio, negociantes de la salud atraídos por los inmensos recursos financieros del sistema, provenientes del trabajo de los colombianos, identificaron que el negocio de las Instituciones prestadoras de servicios conocidas como IPS (clínicas, consultorios y hospitales) era el de cobrar por las actividades de salud al sistema con buenas ganancias si podían facturar e incluso sobrefacturar servicios de baja calidad y el de las EPS (recolectoras del dinero, administradoras y pagadoras de los servicios), evitar la realización de los procedimientos, limitando de muchas formas la autorización de servicios así fueran estos urgentes, necesarios o esenciales.

 

La situación se hizo más aberrante aun cuando se permitió la integración de las EPS e IPS en un solo ente avaro que con los procesos inmorales ya aprendidos, no dudó en sacrificar los valores supremos de la profesión médica en busca de rentabilidad, y sus objetivos se centraron en obtener excedentes financieros que les permitieran ampliar el radio de acción de sus actividades y aumentar sus utilidades. Bajo este sistema la oportunidad y la calidad en el servicio han desaparecido como por encanto. El concepto que rige la actividad mercantil de los dineros de la salud es el de obtener la mayor rentabilidad al menor costo de operación posible.
(Segunda parte: Las consecuencias).


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3 comentarios

3.
Por: Miasesordigital
Domingo, 11 de Noviembre de 2012 - 08:53

Contra los males que aquejan la salud en Colombia existe una formula de alta eficacia:la telesalud. El ahorro sería en Billones a una costo efectividad irrefutable, mediante consultas virtuales sin salir de la casa o trabajo. Saquemos la Telesalud de la sala de Descuidos Intensivos @miasesordigital

2.
Por: ncuartas
Jueves, 8 de Noviembre de 2012 - 18:56

convirtieron el sistema general de salud en otra piramide como lo son los fondos de pensiones y cesantias, donde nos obligan por ley a cotizar pero nos impiden a toda costa retirar nuestro dinero

1.
Por: carvajalrey
Miércoles, 7 de Noviembre de 2012 - 21:58

Buenas noches, soy médico. Que conclusión tan desafortunada, es como asegurar que todos los sacerdotes son pederastas o los abogados ladrones, el problema de la salud es más sencillo de explicar y así mismo difícil de solucionar, lástima que no haya espacio para opinar. Saludos

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