Camilo Herrera Mora

Cambio de entorno

Camilo Herrera Mora
Opinión
POR:
Camilo Herrera Mora
febrero 03 de 2015
2015-02-03 03:22 a.m.
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Hace un par de años, Propaís publicó un estudio con Raddar, donde se evidenciaba que solo el 11 por ciento del gasto de los hogares era en bienes importados. Y cerca del 50 por ciento del gasto se destinaba a servicios, y el otro 39 por ciento a compras en productos locales.

Esto ocurría con un dólar promedio en el 2012 de 1.798 pesos por dólar; Raddar continuó con el estudio y evidenció que en el 2013 el gasto cayó a 9,7 por ciento con un dólar a 1.869 pesos, pero en el 2014 con dólar promedio a 1.975 pesos, se retornó al 11 por ciento del gasto en importados aproximadamente.

Sin duda, el tipo de cambio tendrá un efecto fundamental en la dinámica interna, que como se profundizó en el editorial “para no tener problemas”, debe ser cuidada por ser el motor activo de la economía; lo curioso es que no se puede evidenciar que el aumento del tipo de cambio genere una caída del gasto en importados, y como se evidencia entre el 2002 y el 2008, en 5 años los importados pasaron el 10 por ciento del gasto de los hogares con un tipo de cambio superior a 2.000 pesos.

Esto evidencia que estamos ante un claro fenómeno de mercadeo en la economía, o de competitividad si se le quiere llamar así. Sin importar el tipo de cambio, parece que por más de 10 años el peso de los importados en las compras se mantiene constante en un 10 por ciento, lo que deja ver que sin importar los cambios en el ingreso per cápita, el tipo de cambio, el aumento de empleados y la reducción de la inflación, el gasto en importados se mantiene igual en términos relativos, y explicado por vehículos, electrodomésticos y vestuario, donde solo en tecnología de audio, video y computacional no tenemos capacidad de producción en el país, por lo tanto es evidente un efecto sustitución entre locales e importados por parte del consumidor en este proceso hasta cierto punto, ya que sin importar el tipo de cambio, se mantiene una destinación continua de gasto, que claramente cambia sus componentes por categorías.

Básicamente ocurren dos fenómenos simples: hay cosas que no producimos y hay cosas que producen mejor otros países, y en la medida en que el tipo de cambio hago un arbitraje, se importarán o no estos productos, más cabe anotar que ante el aumento de ingreso y los cambios del comprador, este seguirá demandando muchos de estos bienes importados y sus marcas, pese a que cuesten un 30 por ciento más, lo que tendrá un impacto en otras canastas de consumo por recomposición del gasto.

Debido a esto, el editorial de Portafolio pone el dedo en la llaga, ya que el tema del 2015 será la demanda interna o el consumo de hogares, el cual requiere ser evaluado más allá de la simple cuenta nacional, ya que esta incluye autoconsumos y servicios de deuda, y excluye compras de activos e importados, y si bien el Dane ya avanzó en corregir los ponderadores de la Muestra Mensual de Comercio Minorista, aún sus indicadores son limitados para comprender la dinámica de las compras de los hogares.

El 2015 será un año de redinamización del consumo de hogares, debido al tipo de cambio y el cambio de entorno que esto genera, al punto que quizá esta cuenta nacional crezca más que el PIB, soportando el ajuste macroeconómico causado por la revaluación del dólar y la caída del precio del petróleo. Presidente, los hogares salvarán la patria.

Camilo Herrera Mora
Presidente RADDAR
camiloherreraraddar@gmail.com
 

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