Camilo Herrera Mora
COLUMNISTA

¿Cuál fue la inflación real del 2016?

La inflación de cierre del 2016 fue 5,75%, pero la inflación promedio fue 7,5%, y esto redujo la capacidad de compra del salario en un 0,5%.

Camilo Herrera Mora
Opinión
POR:
Camilo Herrera Mora
enero 17 de 2017
2017-01-17 08:48 p.m.
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El dato de inflación es un respiro para muchos, sobre todo para el Gobierno, que logró mostrar que la inflación bajó con respecto al 2016, pasando de 6,77% a 5,75%, demostrando que el aumento del salario de 7% mejoró la capacidad de compra de los asalariados. Pero ¿esto es verdad?

Nos hemos acostumbrado a ver los datos de diciembre para ver cómo cerró la inflación en Colombia y esto es un error que no podemos seguir cometiendo, siendo esta una de tantas lecciones que nos dejó el 2016.

La inflación de cierre de año fue de 5,75%, pero la inflación promedio fue de 7,5%, y esto redujo durante el año la capacidad de compra del salario en un 0,5%, y no la aumentó un 1,2%, como diría el dato de diciembre.

Si la capacidad de compra del salario bajó durante todo el año era evidente que la demanda interna, y en particular el gasto de los hogares, se debía frenar, y por ende el total de la economía.

Revisando los datos para el 2015, es claro que la inflación media fue de 5% y no de 6,77%, que fue la de diciembre, y por esto la caída en la capacidad de compra del salario para ese año fue de 0,4% y no de 2%, como se podría haber dicho, y esto nos deja con dos años consecutivos de reducción de capacidad de compra, como consecuencia de la caída de los precios del petróleo, el efecto de ‘El Niño’, el paro camionero y la incertidumbre política de la paz.

Estas diferencias nos tienen que hacer reflexionar sobre la forma en que analizamos nuestra economía, pese a tener los indicadores a la mano y una enorme capacidad de análisis económico en muchas de nuestras instituciones públicas y privadas, ya que ver el dato de cierre de año es simplemente ver la meta y no el viaje, pese a que es evidente y conocido que lo importante es el camino y no el final del mismo.

En el 2016 se presentó una inflación anual en julio de 8,96%, que causó no solo una contracción de la capacidad de compra del salario de 1,8%, sino que fue el techo de la transformación más profunda que el mercado ha visto recientemente en los precios para el gasto de los hogares.

Siendo esta la inflación más alta de los últimos 16 años, es fundamental comprender que las personas que comenzaron a ser compradoras en los últimos años (cerca del 20% del mercado), nunca habían presenciado un aumento de precios como este y estaban acostumbradas al fenómeno contrario, donde los precios crecían a baja velocidad, o incluso se reducían, lo que causó que cambiaran su comportamiento de compra, al no saber cómo actuar en una senda ascendente de precios.

Esto se notará en el deflactor del Producto Interno Bruto (PIB) del 2016, que, al ser publicado en marzo, podremos ver como ese pico de inflación nos costó más de un punto de crecimiento de la economía.

El ascenso de la inflación comenzó en septiembre del 2014, con la caída de los precios del petróleo, y vimos cómo los indicadores nos contaban la historia, pero nos quedemos esperando por el dato final. Por eso, debemos comenzar a ver los indicadores de una manera diferente, porque el 2016 cambio muchas cosas.

Camilo Herrera Mora
Presidente de Raddar
camiloherreraraddar@gmail.com

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