Camilo Herrera Mora

¿Perderemos?

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
mayo 20 de 2014
2014-05-20 05:31 a.m.
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Todo parece indicar que la estrategia de marketing de la actual campaña presidencial es simple: como no puedo ganar, hago que los demás pierdan.

Cuando una campaña se centra en este tipo de estrategias, hace que los sondeos para conocer la intención de voto no puedan predecir qué va a ocurrir, ya que los hechos, hacen que las condiciones cambien continuamente. Ante esto, las firmas encuestadoras se enfrentan a tres grandes problemas para: el marco muestral, que no logra cubrir bien la totalidad de la población cuando hace el muestreo; el nivel de confianza, que de entrada elimina el 5 por ciento de la población objeto de estudio, y, finalmente, el margen de error. Adicionalmente, se evidencia en todas las encuestas que la intención de voto es cercana al 60 por ciento, lo cual es históricamente improbable, pero altamente deseable.

La verdad, en este punto quizá no es bueno que pierdan todos, a ver qué pasa, porque al final, el modelo económico no está en riesgo, pero la estabilidad de las instituciones económicas sí, ya que la imagen de un presidente cuestionado a nivel mundial puede afectar los indicadores de percepción de riesgo del país, y esto afecta a todos los sectores de la economía nacional. Un video presentado por estos días, cambiará muchas decisiones de voto, como lo hizo conmigo; simplemente no podemos permitir otro presidente con acusaciones penales por su campaña y vivir cuatro años de ingobernabilidad y mala calificación internacional, como nos ocurrió con Samper.

Lo curioso es que, según el estudio de Raddar, la Corporación Bienestar y McCann Erickson, la intención de voto antes de los escándalos era mayormente por sus propuestas, y de acuerdo con el análisis se evidencia un reconocimiento programático del 21 por ciento, lo cual es un dato positivo en la historia de votaciones en Colombia, y donde curiosamente los términos ‘paz’ o ‘reelección’ no salen fuertemente mencionados.

No es fácil reconstruir las instituciones democráticas después de lo que está pasando, y estas son fundamentales para el ejercicio de la libre empresa y el correcto ejercicio de las compras; por ello es necesario fortalecerlas, y esto es muy difícil con dos exministros de Hacienda en la mitad de una guerra sucia, digna de la primera mitad del siglo XX en nuestro país.

Así, las elecciones del próximo domingo nos pone en un gran dilema: el elector no votará por su mejor opción, sino es más posible que haga un voto protesta, que incluso puede ser para apoyar a sus candidatos ‘atacados’, causando que la votación sea por mitos diferentes a los del espíritu de la democracia.

Ya es muy difícil que gane el mejor, hasta es probable que triunfe quien no represente a la mayoría, sino a una minoría que cooptará el poder en contra del interés general, lo que nos dejará un escenario de gobernabilidad inmanejable, en la cual la corrupción será una tentación muy grande para lograr gobernar.

El ejercicio de hacer que los demás pierdan, ya pudo haber causado que el sufragante vote por razones equivocadas, y con esto todos perdemos, porque no elegimos a nuestro presidente, sino castigamos a aquellos que consideramos culpables del proceso, y esto es más costoso. Hagamos lo posible por votar a conciencia y no con pasión.
Camilo Herrera M
Presidente de Raddar
camiloherreraraddar@gmail.com

 

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