Camilo Herrera Mora

¿Salario mínimo es pobreza?

Camilo Herrera Mora
Opinión
POR:
Camilo Herrera Mora
marzo 31 de 2015
2015-03-31 02:04 a.m.
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El Dane publicó las cifras de pobreza monetaria, dejando ver tres elementos fundamentales: la pobreza se redujo 2,1 puntos porcentuales entre el 2013 y el 2014, que comienza a bajar más en áreas rurales y que el ingreso mínimo para ser declarado pobre aumentó 2,77 por ciento. Esto da confianza sobre el indicador, porque sería muy fácil bajar la pobreza manteniendo el mismo nivel mínimo de ingreso año tras año.

Según el mismo estudio, los ingresos de los hogares crecieron 7,6 por ciento, muy por encima del 4,5 por ciento del aumento del salario mínimo (SMLV) y del 2,77 por ciento de la línea de pobreza, lo que indica, que el aumento del empleo y un mejor pago de salarios por diferenciales productivos están aumentando el ingreso de los hogares, en términos reales cerca, del 4 por ciento.

Haciendo un cálculo simple, si una persona gana un SMLV no es pobre, sí, y solo si nadie más depende de ese ingreso, ya que si tiene que dividir ese salario entre más de uno, incluso puede estar en condición de pobreza extrema.

Esta mejora evidente del ingreso de los hogares fortalece la demanda interna y la reducción de la pobreza, como consecuencia de un mejor desempeño de la economía, pero deja ver las enormes diferencias de ingreso entre las ciudades y las brechas entre los precios en varias regiones del país, lo que hace que las capacidades de compras sean diferentes y generen efectos asimétricos en las causas y consecuencias de las migraciones: ya que muchos viajan a las grandes ciudades por mejores ingresos, pero las cosas les cuestan mucho más.

Por esto, ganarse un SMLV en una ciudad será muy distinto que en una zona rural, puesto que la capacidad adquisitiva es diferente, y esto abre un espacio al debate de SMLV diferenciado por regiones, donde se puede usar para motivar el retorno de muchas personas al campo, en un escenario de un entorno productivo.

Estos datos evidencian que la reducción de la pobreza es real, pero que queda mucho por avanzar, partiendo de las regiones y las zonas rurales, y pasando por el tamaño de los hogares, que se ha disminuido en las últimas décadas; esto se suma a los resultados de la Encuesta de Calidad de Vida que muestra cómo la penetración de muchos activos ha aumentado por hogar, mejorando la calidad de vida de los colombianos.

Una vez más, el Dane nos da evidencias de la mejora en la calidad de vida de los colombianos, al punto que el Banco Mundial felicitó a la institución por la medición de pobreza, pero esto no fue noticia en casi ningún medio de comunicación, pues las cifras de la entidad son usadas para criticar al Gobierno, y si estas son positivas, inevitablemente se ataca al Dane.

El país va por buen camino y teniendo logros impresionantes, pero por alguna razón no queremos creer lo que pasa y aceptar que las cosas van mejor, y entre esto está el logro de la reducción de pobreza, en el cual el rol del incremento anual del SMLV ha sido fundamental en el proceso, en adición al aumento del empleo y la política de subsidios. No hemos llegado a la meta y quizá nunca lleguemos, porque la definición de pobreza no será la misma en 20 años.

Camilo Herrera M.

Consultor privado

mcabrera@cabreraybedoya.com

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