Carlos Angulo Galvis

Desigualdad y educación

Carlos Angulo Galvis
POR:
Carlos Angulo Galvis
enero 28 de 2014
2014-01-28 03:11 a.m.
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El tema de la desigualdad en nuestras sociedades adquiere cada día mayor relevancia porque no solo no se han disminuido las brechas entre las personas de bajos y altos recursos, sino que en muchos casos han aumentado. Se han observado progresos en algunos países, como China, Brasil e India, pero aún se presentan notables retrocesos en las naciones de mayor grado de desarrollo. Colombia ha mostrado avances, pero todavía tiene un largo camino por recorrer.

El problema del desempleo, que acentúa la desigualdad, no ha podido ser solucionado y, lo más grave, afecta en mayor grado a los jóvenes, que no encuentran un futuro promisorio. La globalización y el desarrollo tecnológico han creado un entorno comparable en sus efectos con la Revolución Industrial de los siglos XVIII y XIX, en la cual las máquinas desplazaron de sus empleos a la mano de obra poco calificada. Se requirió un largo periodo de reajuste para capacitar a los trabajadores para que desempeñaran sus labores en actividades muy diferentes a las que ejecutaban anteriormente y que requerían nuevas habilidades, y pudieran así aumentar sus ingresos.

La edición del Economist del 18 de enero compara la situación actual con lo que ocurrió hace 540 millones de años en el periodo Cámbrico, en lo que denomina “la explosión Cámbrica”, cuando ocurrió un enorme cambio en el reino animal que habitaba la Tierra. Es evidente que la globalización y el desarrollo tecnológico han modificado el mundo y que los más afectados por esos cambios son las personas de bajos niveles de educación, quienes indudablemente necesitan ayuda. En Estados Unidos, que muestra un camino al futuro, en los años 50, el 28 por ciento de los empleos estaba en el ramo manufacturero y el 45 por ciento en el sector de servicios; actualmente, esos porcentajes son del 9 y el 68 por ciento, respectivamente. Estos cambios indican la urgente necesidad de capacitar a la fuerza laboral para el nuevo y variable entorno.

Se requiere así una respuesta efectiva con una educación de calidad y pertinente a lo largo de la vida. En la escalera de la educación, que comienza con la enseñanza preescolar y llega hasta la universitaria, todos los peldaños son importantes y las deficiencias iniciales naturalmente afectan el desempeño de las personas en los siguientes niveles. La educación técnica y tecnológica es fundamental en la adaptación de la fuerza laboral al entorno, y debe ser fortalecida y apoyada por el Gobierno y el sector privado. Colombia necesita más y mejores instituciones técnicas y tecnológicas que trabajen mancomunadamente con el sector productivo para formar la fuerza laboral que requiere el nuevo entorno.

Igualmente, las instituciones universitarias deben mejorar sustancialmente sus plantas profesorales y sus infraestructuras tecnológicas para formar mejores profesionales, que además tengan iniciativas de emprendimiento que contribuyan a la creación de empleo. El reto es grande para Colombia, particularmente en la etapa del posconflicto que esperamos muchos colombianos.

Carlos Angulo G.

Exrector de la Universidad de los Andes

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