Carlos Gustavo Álvarez
columnista

Hitler en Tunja

Cuando la pantalla del celular comienza a relampaguear a las 2 y 30 de la mañana con la imagen de un vikingo y suena melodioso el amigable bukkehorn, solo puede tratarse de mi amigo Sofonías Sven Tuttason, comunicándose desde su fiordo en el lejano condado de Finnmark, Noruega.

Carlos Gustavo Álvarez
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Carlos Gustavo Álvarez
noviembre 02 de 2017
2017-11-02 10:24 p.m.
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Cuando la pantalla del celular comienza a relampaguear a las 2 y 30 de la mañana con la imagen de un vikingo y suena melodioso el amigable bukkehorn, solo puede tratarse de mi amigo Sofonías Sven Tuttason, comunicándose desde su fiordo en el lejano condado de Finnmark, Noruega (para más información sobre el personaje, leer Tome pa' que lleve el libro).

--No ha llegado.

--¿No ha llegado quién, carajo? -me contestó.

-- Papá Noel, tu vecino de Laponia. Aunque la Navidad comenzó aquí hace seis meses…Tranquilo, Sven.

--¿Tranquilo? ¿Cómo tranquilo? ¿No enterarte de noticia mundial?

Callé. Uno ya no sabe realmente qué puede pasar en este mundo.

--Anunciaron que Hitler estuvo en Tunja mientras el presidente Santos estaba en Canadá.

Definitivamente, este país sí está patas arriba. No sé adónde vamos a llegar. La bajeza partidista difama sin clemencia. Pero tampoco...

--No lo creas, Sven -dije con firmeza--. Solo la oposición puede inventar que es más fácil que llegue primero Hitler a Tunja que el presidente Santos.

--No, tú no entiendes. Pero no importa. Está en los documentos desclasificados del presidente John Fitzgerald Kennedy. Eso cambiaría la historia… --Sí, la cambiaría. ¿Cómo se les ocurre ir a decirle eso al presidente Kennedy, Sven? No hay derecho. ¿Qué nos pasa? Tal vez no fue a Tunja, pero yo sí vi una foto del presidente Santos enruanado en Chiquinquirá… Respeten…

Se hizo un largo silencio, oscuro como el invierno en Cabo Norte.

--El caso es que todo el mundo está hablando de mi lindo departamento -dijo y comenzó a cantar--: “De Boyacá en los campos/ el genio de la gloria / con cada espiga un héroe / invicto coronó”. No lo podía creer. Sven es admirable. Se sabe hasta la 5ª estrofa del himno nacional… Pero eran las tres de la mañana.

--Está bien, Sven. Si llamaste a darme una lección de boyacanidad, podemos retomar la charla cuando canten los pájaros, por lo menos.

Mi amigo suele ser selectivo en lo que escucha. Un sabio.

--Sven: ¿De verdad crees que el Führer pudo estar en Tunja?

--No solamente en Tunja. El periodista argentino Abel Basti asegura que se la pasaba en las termales de Paipa. Y en otros municipios. Se investiga qué hizo en Tuta, mi pueblo. Me cuentan que mi amigo, el notable constitucionalista Jaime Castro (bis), está ansioso de saber si paró en Moniquirá, su pueblo. --¿Y ya le preguntaron a Alberto Donadío? -inquirí--. Él sí que sabe la historia de la Colombia Nazi.

--Considera que Hitler no pasó del 30 de abril de 1945. --¿Y qué se dice en las redes sociales? --Chistes -contestó Sven--. Mamadera de gallo. Incluso un tipo coincide con Donadío…

--No… --Sí. Es contundente al afirmar que Hitler murió en el búnker de un infarto fulminante. Al recibir la factura del gas…

Lo dicho. No solamente este país está patas arriba. El mundo. No sé adónde vamos a llegar.

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