Carlos Gustavo Álvarez
columnista

‘Tome pa’ que lleve el libro’

Carlos Gustavo Álvarez G. habla sobre su nuevo libro, el cual recopila parte de sus columnas de opinión de sus 35 años de carrera periodística.

Carlos Gustavo Álvarez
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Carlos Gustavo Álvarez
diciembre 08 de 2016
2016-12-08 04:32 p.m.
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Algunas personas que han conocido el título de mi libro que está actualmente en las librerías, creen que por fin me he dedicado a auscultar los temas que son la piedra filosofal de Portafolio. También concluyen que es muy oportuno que analice el efecto de la reforma tributaria. Y llegan a considerar que ese terror fiscal que se ha apoderado de los colombianos está más que bien resumido en ‘tome pa’ que lleve’.

Tengo que desilusionarlos. Se llama, en realidad, Tome pa’ que lleve el libro, y es una idea que confabulamos con mi editor Gustavo Ibáñez. Pensamos torcerle de esa forma el cuello a una expresión amenazante y punitiva. Tome pa’ que lleve el libro es una invitación a leer la tercera parte de mi memoria como columnista de prensa. La selección comienza en 1998 cuando escribía feliz y semanalmente en El Colombiano. Y se extiende hasta hace unas pocas semanas con una nota publicada en Portafolio y otra de mi blog ‘Motor de búsqueda’ en El Tiempo.

Escribí mi primera columna de opinión en El bartolino, periódico de mi colegio jesuita. Ver esas reflexiones adolescentes y mi nombre en letras de molde fueron una forma temprana de comprometer mi destino y asumir mi vocación, como alguna vez lo escribió, con más donosura, Alberto Lleras Camargo. Fui expulsado del colegio justamente por la que debería ser la tarea natural de todo estudiante. Es decir, pensar y disentir. Unos años después, volví a escribir una o dos cartas en El periódico, que dirigía Consuelo de Montejo, la mamá del ‘Teletigre’.

Pero fue solo hasta agosto de 1982, nombrado director (e) de la revista Elenco, cuando me casé definitivamente con las columnas de prensa. Había hecho un curso a distancia para aprender a escribirlas. Tenía como maestro a Daniel Samper Pizano. ‘Reloj’, junto con los textos de Antonio Panesso Robledo, eran las únicas columnas diarias, lo que representaba un esfuerzo descomunal que solo conocen quienes han tenido que emprenderlo. Daniel alternaba temas investigativos con columnas de humor, que después recopilaría en A mí que me esculquen y Dejémonos de vainas, libros ilustrados por ese otro genio llamado Naide.

Daniel era, junto con Enrique Santos Calderón y su ‘Contraescape’ –en la que desgranaba una singular capacidad de análisis, que ha heredado Alejandro, director de Semana– las estrellas de El Tiempo. Pero yo me nutría hasta la saciedad de las columnas de Klim, Alfonso Castillo Gómez y Art Buchwald.

El cuento es largo, pero no se piense que estoy camuflando memorias. En el 2017 cumpliré 60 años (el comienzo de una época dorada, la mejor de mi vida), 35 de los cuales habré dedicado a escribir columnas de opinión. Una parte –las atemporales, las que sirven perfectamente para leer con gusto en una Navidad, y también en otra– están en Tome pa’ que lleve el libro. El prólogo es de Daniel Samper Pizano y las ilustraciones pertenecen al trazo magnífico de Mheo, ganador de seis premios nacionales de periodismo Simón Bolívar como el mejor caricaturista. Yo, por lo menos, estoy muy contento.

Carlos Gustavo Álvarez G.
Periodista
cgalvarezg@gmail.com

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