César Caballero Reinoso
columnista

Los inicios de la regulación digital

El modelo de negocio de Google, Facebook y Twitter está en el centro del debate por los temas de privacidad y los abusos de posición dominante.

César Caballero Reinoso
POR:
César Caballero Reinoso
julio 09 de 2018
2018-07-09 08:56 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/22/56cb68470a5ce.png

El pasado viernes 22 de junio, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos emitió una sentencia que puede marcar el inicio de una serie de regulaciones, vía jueces, del uso de la información en el mundo digital. Se trata del caso Estados Unidos vs. Carpenter, en el cual un presunto criminal reclamó el uso de sus registros telefónicos por parte del gobierno.

La compañía de telecomunicaciones AT&T, entregó el listado de llamadas y la localización geográfica de la persona por un periodo de 127 días. La Corte decidió que dicha información es privada y solamente puede ser entregada mediante una orden judicial.

El fallo abordó “la doctrina de la tercera parte”, según la cual si usted cede a un tercero parte de su información o bienes, puede ser utilizada por él para otros fines. Por ejemplo, al sacar su basura y ‘entregarla’ a la compañía de recolección, usted renuncia a la privacidad sobre la misma. Por ello, la policía y los investigadores privados pueden usarla para obtener información sobre usted. El fallo señala que dicha doctrina NO puede extenderse a los registros telefónicos, pues hacen parte de su escenario privado, así la empresa tenga copia de ellos. Esto, de forma inmediata, podría extenderse a toda la información de las personas en los escenarios digitales.

La primera etapa de nuestro mundo digital se parecía al viejo oeste, donde cada cual ponía sus condiciones y únicamente unos pocos, de los miles de buscadores del nuevo oro de la información, lograron crecer lo suficiente para imponer sus reglas. Empezamos a transitar a una nueva etapa, en la cual los reguladores empiezan a poner límites y a establecer otro tipo de condiciones.

En los años setenta, los bancos y las centrales de riesgo podían acopiar y hacer uso de la información de sus clientes sin restricción. Actualmente, ese tema está fuertemente regulado y controlado y los datos recogidos pueden utilizarse solamente para los asuntos centrales de la relación cliente-banco, y no compartirse de manera amplia con terceras partes interesadas.

El fallo de la Corte Suprema anuncia para los teléfonos móviles, las redes sociales y el mundo digital, el mismo tipo de intervención. El modelo de negocio de Google, Facebook y Twitter –prestar un servicio gratuito para recoger información y venderla a un tercero– está en el centro del debate por los temas de privacidad y los abusos de posición dominante de estas compañías.

Una alternativa parece ya estar emergiendo: Netflix, Spotify y HBO, cobran suscripciones de bajo costo a un mercado de carácter global, pero los datos de los clientes se mantienen en la relación privada con la compañía, y no pueden ser vendidos a terceros.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado