Confianza para la infraestructura | Opinión | Portafolio
César Caballero Reinoso

Confianza para la infraestructura

César Caballero Reinoso
POR:
César Caballero Reinoso
abril 11 de 2014
2014-04-11 12:50 a.m.
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La Cámara Colombiana de la Infraestructura ha presentado 10 propuestas a los candidatos presidenciales para mejorar la muy deficiente infraestructura de transporte con la que hoy cuenta el país.

El documento reconoce avances durante el actual Gobierno: un aumento importante en las asignaciones presupuestales, el diseño y puesta en marcha de una nueva institucionalidad, y algunos progresos normativos.

No obstante, señala debilidades como la ausencia de verdaderos esquemas de planeación de largo plazo, el excesivo énfasis en el transporte de carreteras, cuando una correcta combinación de ferrocarriles, sistema fluvial y de poliductos, más las vías, nos podrían dar mejores resultados. Igualmente, recuerda la debilidad de nuestros ejercicios de preinversión.

Dedica un aparte muy importante a la confianza en las relaciones contractuales para la construcción de la infraestructura.

Comparto este llamado y quiero explicar por qué.

Desde hace mucho tiempo, las normas de contratación, y no solo para infraestructura, sino en general, asumen la mala fe, tanto de los particulares como de los funcionarios públicos que realizan el proceso. Aquí todo contrato esta bajo sospecha y por ello hemos llenado de previsiones y castigos los contratos.

Al final, nos gastamos más tiempo en las demandas y procesos judiciales y legales, que en la planeación y ejecución de las obras que necesitamos.

Son muy comunes los pleitos de 10 o más años entre el Estado y un particular, incluso no son raros los procesos de más de 20 años.

Asumir que todos los contratistas son corruptos nos ha llevado a generar normas absurdas en las que los honestos y eficientes tienden a retirarse de este mercado. Al final, el tramposo continuará buscando maneras para enriquecerse ilegalmente.

No niego la existencia de fenómenos de corrupción y la necesidad de combatirlos, pero deberíamos buscar alternativas distintas a las cláusulas penales y pecuniarias de los contratos.

Con la información publica existente es posible crear un índice de contratos de obra pública, que refleje la relación entre lo acordado inicialmente, en términos de costos, tiempos de ejecución y calidad del producto final, y lo que realmente sucedió.

Con ello, tendremos elementos de juicio para identificar las buenas firmas de ingeniería de las regulares, las mediocres y las corruptas.

También se reflejarán los casos de las entidades públicas que realizan buenos procesos de contratación y aquellas que históricamente son un desastre.

En esta línea de reconstruir la confianza, vale la pena recordar que no debe ser solo entre el Estado y los contratistas, sino que también debe generarse con las comunidades en la zona de influencia de las obras y frente a la opinión pública.

César Caballero Reinoso

Director de Cifras y Conceptos.

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