César Caballero Reinoso

Tres buenas noticias cafeteras

César Caballero Reinoso
Opinión
POR:
César Caballero Reinoso
noviembre 21 de 2014
2014-11-21 04:00 a.m.
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Por primera vez, en mucho tiempo, se reúnen una serie de factores para generar muy buenas noticias para los caficultores colombianos: el volumen de la producción, el precio internacional y el buen momento de los ‘valores agregados’ que está teniendo el sector.

Según la Federación, el volumen de la cosecha de este año puede alcanzar los 12 millones de sacos, uno de los más altos de la historia reciente. Esto se explica por el programa de renovación cafetera, emprendido hace 5 años, y el constante apoyo del Gobierno al sector en su momento de crisis. Por el lado del precio, estamos ante una doble combinación de situaciones favorables: por una parte, un buen precio internacional, llegando a 1,5 dólares, comparado con los valores inferiores a un dólar del 2007 y años anteriores. Pero, además, tenemos una tasa de cambio que supera los 2.000 pesos por dólar, lo que significa un mejor ingreso para los caficultores.

Solo para contrastar lo que esto significa, en el 2011 tuvimos un precio internacional por encima de los 2 dólares, pero nuestra producción fue una de las más bajas y, además, la tasa de cambio estaba en el orden de 1.650 pesos. Para el 2015, sentiremos con mayor fuerza el doble efecto de la caída en el volumen de la producción, tanto de Brasil de como los países centroamericanos, con lo cual las perspectivas de buenos volúmenes y precios son halagüeñas.

Por el lado de los valores agregados, tres elementos juegan a favor del café colombiano: primero, el equilibrio financiero de las tiendas Juan Valdez, que luego de varios años con saldo en rojo, han comenzado a dar utilidades y mostrarse como una efectiva cadena de distribución de nuestro producto, con valores agregados en servicio y calidad. Segundo, la consolidación de varias regiones como’“ denominación de origen’, con lo cual se obtienen mayores primas de venta y le permite a los caficultores de esas regiones tener unos muy buenos ingresos. Finalmente, el crecimiento de las cadenas de distribución de café boutiques, como las tiendas Nero, donde un segmento creciente de los consumidores del mundo se acostumbra a tomar café de alta calidad.

Estos tres elementos significan buenas noticias, para toda la economía: los efectos en la demanda agregada interna –uno de los motores del PIB– de 500 mil familias cafeteras con un mejor ingreso, serán muy positivos para la industria y los servicios nacionales. Por ello, debemos felicitar la persistencia de la industria cafetera, de los campesinos que durante años han soportado las épocas de ‘vacas flacas’ y la existencia de una institucionalidad cafetera, que, si bien no ha estado exenta de críticas, debe ser reconocida.

En estos momentos, cuando las perspectivas son buenas, debemos mantener la tradición de un Fondo Nacional Cafetero que ahorre en los buenos momentos, para apoyar a los caficultores en los periodos de crisis.

César Caballero Reinoso
Director de Cifras y Conceptos
 

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