César González Muñoz

Alemania y los 'sureños'

Las cosas se han puesto amargas para las finanzas, la banca y la estabilidad monetaria en Europa Hay

César González Muñoz
POR:
César González Muñoz
diciembre 01 de 2010
2010-12-01 01:04 a.m.
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Irlanda acaba de obtener un paquete de rescate bajo la forma de créditos provistos por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que vale 67.500 millones de euros (unos 88.000 millones de dólares).

A este fondo de rescate se le suman unos 17,500 millones de euros puestos sobre la mesa por el Estado Irlandés. Para la historia: Buena parte del aporte propio de los irlandeses proviene de su fondo nacional de pensiones: Una metida de mano en dineros "sagrados", bien al estilo argentino. La plata irá a fortalecer el capital de los bancos, por una parte, y a aliviar el servicio de la deuda pública.

Cuando la Unión Europea y el FMI vinieron al rescate de Grecia en mayo pasado, con 110,000 millones de euros en la faltriquera, los mercados financieros se pusieron felices y mantuvieron más o menos constantes sus posiciones en activos griegos.

Ahora, abatidos por el temor de un contagio a mayor escala, los capitales financieros invertidos no sólo en activos de Irlanda, sino en los de España y Portugal, andan buscando refugio bajo otros aleros, aumentando así el riesgo de contagio. Este es un indicador de que las cosas se han puesto más amargas para las finanzas, la banca y la estabilidad monetaria en Europa.

Hay, ciertamente, señales de alarma sobre la propia supervivencia del proyecto del euro como moneda común en Europa. El sanctasanctórum del poder decisorio en las instituciones de la Unión está en el Banco Central Europeo y en el gobierno alemán, que ciertamente ejerce allí la influencia más grande y pone el porcentaje más alto de la plata.

Es hacia allí donde hay que mirar ante la posibilidad de nuevos episodios de rescate a gran escala.

Recordemos que Alemania siempre ha visto con aprehensión el talante fiscal de los 'sureños' europeos, y que hay sectores de la política alemana que preferirían sólo una región europea septentrional, mucho más pequeña, con instituciones y moneda comunes.

Tradicionalmente, Italia había sido el principal motivo de desconfianza alemana en la factibilidad de una integración extensa en territorio europeo. Hoy día, la posición fiscal y de deuda pública de Italia sigue caminando sobre el filo de la navaja, pero los episodios de Grecia, España, Irlanda y las noticias sobre las trampas contables de los gobiernos húngaro y griego le han quitado a Italia el sambenito de ser el personaje más atravesado en la saga europea.

La canciller alemana Angela Merkel tiene que vérselas con los electores,quienes muestran un creciente resentimiento ante el costo de los rescates para el fisco alemán. Por esta razón, y porque Alemania tiende a ser introvertida en épocas críticas, Merkel tiene el propósito de endurecer las condiciones de rescate de los sureños (¿España, el próximo?).

 El Gobierno alemán está exigiendo que la Unión Europea tenga un instrumento permanente encargado de vigilar la estabilidad financiera de sus miembros, y de financiar los eventos de rescate. Lo que hoy se tiene, que es el Instrumento Europeo de Estabilidad Financiera, expira en 2013.

No obstante, esta decisión implicaría un largo y complicado proceso de reforma del Tratado de la Unión. Los alemanes están exigiendo también que rescates como el griego y el irlandés incluyan el registro de pérdidas de capital de los inversionistas en los activos objeto de rescate.

Pero la sola mención de esta posibilidad les ha dado a los mercados financieros motivos adicionales de nerviosismo y preocupación. En todo caso, para muchos cronistas de la historia europea, estas opiniones del gobierno alemán podrían terminar, por su complejidad y su pugnacidad, dando al traste con el propio proyecto de la moneda común.

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