Ricardo Ávila

Ahí están los pendientes

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
noviembre 06 de 2015
2015-11-06 03:03 a.m.
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La mayor parte de la tarea sigue pendiente. Así podría resumirse el mensaje central recibido ayer con ocasión de la entrega anual del informe que elabora el Consejo Privado de Competitividad, el cual hace un análisis particularmente agudo y descarnado sobre los atrasos del país en este campo.

Aunque se evidencian mejoras en el índice global que elabora el Foro Económico Mundial, en el cual pasamos del puesto 63 entre 122 naciones en 2006 al 61 entre 140 en 2015, es preocupante el rezago que persiste en pilares como instituciones, infraestructura, salud y educación primaria, eficiencia en el mercado de bienes y eficiencia del mercado laboral.

Estos rezagos llevan a que a Colombia le esté quedando muy difícil cumplir con la visión de convertirse en el tercer país más competitivo de América Latina en 2032. Seguimos en la quinta posición, la misma en la que estábamos nueve años atrás, cuando se definió la meta.

No menos inquietante es que el país muestra un nulo crecimiento de la productividad en la última década y media, a pesar de los aumentos evidentes en los niveles de inversión en el mismo periodo. El estancamiento es un reflejo del escaso nivel de sofisticación del aparato productivo, el cual se evidencia en un incipiente contenido tecnológico de la canasta exportadora. Más del 80 por ciento de nuestras ventas externas se concentran en bienes primarios o basados en recursos naturales y mano de obra, mientras que solo 5 por ciento corresponde a artículos con alto nivel tecnológico.

En este contexto, el reporte presentado ayer hace recomendaciones para mejorar la calidad y el impacto de las políticas públicas en el nivel competitivo del país. Tales sugerencias, distribuidas en 13 áreas temáticas de primera importancia, no deberían pasarse por alto.

El diagnóstico en cada punto no solo es contundente, sino que es bien conocido. En el Plan de Desarrollo actual se incluyen acciones que van en la dirección correcta. Pero el desafío no consiste en la falta de programas y de estrategias. El verdadero reto es que estas acciones se pongan en práctica de manera coherente, con eficacia y un indispensable sentido de urgencia.

Adicionalmente, hay reformas por hacer que son difíciles desde el punto de vista de la viabilidad política. Meterle el diente a la estructura tributaria, a las pensiones o al sistema de salud, con el fin de limitar el plan de beneficios, requiere una inmensa cuota de liderazgo. Sin embargo, ciertas cirugías son inaplazables si se quiere que el paciente salga de cuidados intensivos.

Por otra parte, hay que destacar un avance. En el marco del Sistema Nacional de Competitividad, se están elaborando dos documentos Conpes, esenciales para que la economía colombiana se sofistique y diversifique. El primero trata de la política de desarrollo productivo, y el segundo de la de ciencia, tecnología e innovación. Es clave que los lineamientos que se adopten no queden en el papel, lo cual exige no solo contar con metas ambiciosas, en términos de sofisticación y productividad, sino con recursos públicos, necesarios para que los propósitos se puedan volver realidad.

Adicional a lo anterior, es fundamental que el Gobierno fortalezca sus prácticas de gestión para conseguir resultados importantes en un periodo corto. El ejemplo del Gobierno de Malasia, a través de Pemandu (The Performance & Management Delivery Unit), un equipo adscrito a la oficina del Primer Ministro del país asiático, dedicado a asegurar que los distintos ministerios trabajen coordinadamente con el sector privado para generar resultados, vale la pena ser imitado.

De lo contrario, sin recursos suficientes y sin un esquema de gestión potente, será muy difícil que Colombia avance significativamente en competitividad y productividad. Y esa es una condición necesaria para que la economía nacional avance y deje de depender de manera exagerada de los ciclos de precios de los bienes básicos.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

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