Ricardo Ávila

Desde lo alto de la Cumbre

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
abril 06 de 2015
2015-04-06 12:04 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Los trabajos siguen a marchas forzadas en el Centro de Convenciones Atlapa en Ciudad de Panamá.

Todo con el propósito de tener listo el escenario para la Cumbre de las Américas, que reunirá en el istmo, a finales de esta semana, a los mandatarios de 35 países del hemisferio, desde Canadá hasta Argentina, pasando por las islas del Caribe.

Es la séptima vez que los líderes del continente se encuentran, desde la primera cita que tuvo lugar en Miami en 1994 por iniciativa del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton. A partir de aquel momento hasta el actual, ha corrido mucha agua bajo los puentes. La esperanza de encontrar un lenguaje común en múltiples temas fracasó y en lugar de la cooperación que varios anhelaban, lo usual son las posiciones divergentes o los comunicados oficiales de lugares comunes, que dicen mucho y nada al mismo tiempo.

Así ocurrió en Cartagena en el 2011, en donde tristemente los titulares corrieron más por cuenta de las picardías de los agentes del servicio secreto que protegen a Barack Obama, que de cualquier acuerdo trascendental. El plan de acción definido en aquella oportunidad es poco más que letra muerta, pues el ánimo para moverse en una sola dirección es verdaderamente inexistente.

Lo anterior no quiere decir que la cita en territorio panameño le sea indiferente a la ciudadanía. No hay duda de que en la presente ocasión hay una gran expectativa en torno a la presencia de Cuba, que por primera vez tendrá un lugar en la mesa. Aunque la isla sigue ausente de las instituciones interamericanas, la distensión entre Washington y La Habana resultó clave para que Raúl Castro se haga presente como invitado especial, en el que será apenas el primer paso de una senda que comienza.

Todavía es una incógnita si ese acercamiento va a pesar más que las nubes de tormenta que soplan por cuenta de Venezuela. La reciente determinación de la Casa Blanca de designar al país vecino como una amenaza a su seguridad nacional, que vino acompañada por la cancelación de visas y sanciones financieras en contra de funcionarios del régimen bolivariano, cayó mal en la región. Un desplante de Nicolás Maduro o de alguno de sus aliados puede descarrilar el curso de los encuentros programados.

Aparte de lo anterior, Obama no está haciendo muchos esfuerzos por tender puentes con Suramérica, en donde Unasur sigue dominada por las naciones del Alba. De hecho, el mandatario norteamericano se concentrará en el Caribe y en América Central, en donde su influencia es mayor.

Hay un cambio en marcha en el ajedrez regional que se deriva del retroceso de Caracas como consecuencia de los problemas económicos que la aquejan y del rol disminuido de Petrocaribe, que se siente en la zona.

Sin embargo, es un error de la Casa Blanca no aprovechar su viaje a Panamá para moverse más. La mala fortuna económica que golpea a las naciones grandes del área es, al mismo tiempo, un reto y una oportunidad para enmendar la plana, pero todo indica que Estados Unidos sigue perdido –o más bien desinteresado–, sobre lo que debe hacer para romper el espeso hielo.

Con esos elementos en juego, es difícil esperar mucho de la Cumbre. El ejercicio es válido, porque es mejor, en cualquier caso, que los mandatarios se vean las caras de vez en cuando, aunque no pase mucho. Aun así, es lamentable que algo que pintaba tan bien hace dos décadas se haya vuelto un ejercicio casi monótono.

En medio de ese panorama es rescatable que el sector privado se mueve más y no le presta mucha atención a los discursos oficiales. El nivel de asistencia a la reunión de empresarios, que comienza el miércoles, es elevado y por lo menos demuestra que hay una integración en marcha, al menos en el mundo de los negocios. Porque en lo que hace a la política y la diplomacia, las esperanzas de que las cosas funcionen son pocas.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado