Ricardo Ávila

Con el ánimo golpeado

Hay una confluencia de factores que contribuyen a este deterioro.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
mayo 06 de 2011
2011-05-06 03:41 a.m.
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Los resultados de la más reciente entrega del estudio bimestral de opinión pública Gallup Poll no son alentadores, pues muestran un país desconcertado y con el ánimo golpeado. 

El pesimismo, entendido como la proporción de encuestados que cree que las cosas en el país están empeorando, pasó de 39 por ciento en febrero a 54 por ciento esta semana.

Hay una caída general del optimismo no sólo a nivel nacional, sino en cada una de las ciudades encuestadas.

En la misma curva descendente quedan ubicados los principales líderes políticos y las instituciones.

¿Qué está pasando? Como suele suceder en estos casos, hay una confluencia de factores que contribuyen a este deterioro. 

No hay duda de que el desastre invernal, con más de 2,5 millones de damnificados, cientos de miles de hectáreas anegadas, carreteras inservibles y decenas de poblaciones semidestruidas, es un aporte importante de las causas del desánimo nacional.

Pero quizá sean los gravísimos escándalos de corrupción destapados en meses recientes los encargados de golpear el optimismo que venía caracterizando a los colombianos desde hace algún tiempo, al menos desde cuando las Farc recibieron los más duros golpes propinados por la Fuerza Pública en el 2008.

Como estos episodios han afectado prácticamente a todas las fuerzas políticas, parece ser que en el público se está arraigando la sensación de que el liderazgo político está haciendo crisis por cuenta de las prácticas de corrupción, lo mismo a nivel local que nacional.

La encuesta también muestra deterioro en el tema de la seguridad. Aunque este es un asunto siempre discutible, lo cierto es que la percepción de que la inseguridad ha ganado terreno en la mayoría de las ciudades del país, no cesa de aumentar desde hace varios meses.

Y sin duda, este tema, en el que la opinión pública había reconocido avances sustanciales en años recientes, contribuye al crecimiento del pesimismo. Como consecuencia de lo anterior, los líderes salen afectados.

El presidente Juan Manuel Santos, que llevaba nueve meses de luna de miel con la opinión, pierde seis puntos porcentuales al caer de 72 por ciento de imagen favorable en febrero, a 66 por ciento ahora.

Esta cifra sigue siendo buena, pero, como dicen los expertos en encuestas, lo que importa es la tendencia, y en este caso es negativa. No se salva ni siquiera el ex presidente Uribe, campeón en materia de popularidad.

Aunque continúa unos puntos arriba de Santos, cae de 74 por ciento en febrero a 69 por ciento.

En efecto, los escándalos de corrupción que han golpeado a ex funcionarios de su Gobierno le están pasando cuenta de cobro. En materia regional, algunos alcaldes salen mejor librados. El de Barranquilla es uno de los pocos líderes que asciende en esta entrega del Gallup, al pasar de una imagen positiva de 88 por ciento en febrero, a una de 94 por ciento.

También sube el alcalde de Medellín, Alonso Salazar, mientras el de Cali, Jorge Iván Ospina, se mantiene estable, y el de Bucaramanga, Fernando Vargas, continúa su caída, afectado por denuncias de irregularidades en su administración.

El caso de Bogotá es muy delicado. El hoy suspendido alcalde Samuel Moreno ya había caído a niveles muy bajos de popularidad (11 por ciento de imagen favorable en febrero), en gran medida por cuenta de los escándalos que enfrenta su administración en diferentes campos de la contratación y la gestión.

Bogotá, por ser la capital y por sus 8 millones de habitantes, pesa mucho en la encuesta, y su grave deterioro es uno de los elementos que más ha influido para que aumente el pesimismo. Finalmente, en los asuntos que tienen que ver con la economía, como desempleo, carreteras y costo de vida, las tendencias son negativas.

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