Ricardo Ávila

Cerca de un desenlace

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
febrero 17 de 2015
2015-02-17 03:05 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Hace menos de una semana, un análisis de un banco alemán le asignó una probabilidad del 25 por ciento a una eventual salida de Grecia de la Zona Euro. Ahora esas posibilidades van en aumento, sobre todo después de la reunión de este lunes en Bruselas, cuando los ministros de las naciones que comparten la moneda comunitaria no pudieron llegar a un acuerdo con su contraparte, el ministro de Economía helénico, Yanis Varoufakis.

Ambos lados culparon al otro de la falta de flexibilidad. Pero más allá de la guerra de declaraciones, el punto central es que no se ve ningún acercamiento y el tiempo se está acabando. El actual plan de salvamento, que le ha permitido a Atenas honrar sus compromisos crediticios, expira el 28 de febrero. El problema es que para renovarlo hay que hacerlo varios días antes, pues en algunos casos se necesita refrendación parlamentaria.

Como es sabido, el meollo de la cuestión es la aspiración del nuevo Gobierno griego, encabezado por el primer ministro Alexis Tsipras, de relajar las estrictas condiciones que le fueron impuestas a la nación vecina del Mediterráneo, cuando tuvo que pedirle a la Unión Europea una transfusión para mantenerse a flote. El líder del partido Syriza alega que los sacrificios no han servido para que las cosas mejoren.

No le falta razón. La deuda de 315.000 millones de euros es ligeramente inferior a la de hace cinco años, pero como proporción del Producto Interno Bruto, ahora equivale al 175 por ciento, 60 puntos más que en el 2010. El motivo es que la economía se ha contraído en una cuarta parte, especialmente como consecuencia del apretón que incluye recortes presupuestales, despidos de empleados públicos y eliminación de beneficios sociales.

La promesa de que cambiaría la receta fue lo que llevó a Tsipras a conquistar el poder. Fiel a ese compromiso, el joven líder le manifestó al parlamento que desea un paquete de estímulos que no solo incluye una importante alza en el salario mínimo, sino también ampliar la nómina oficial o girarles más dinero a los pensionados, entre otras medidas.

Lamentablemente, las cuentas no dan. Eso es al menos lo que piensa la mayoría de los socios de la Zona Euro, que se han mantenido en la postura de que no habrá más apoyos si Atenas insiste en su aspiración.

El no contar con recursos frescos llevaría a un desenlace rápido. De un lado, el Estado griego se quedaría sin dinero en la tesorería para pagarles a los tenedores de sus bonos o a entidades como el Fondo Monetario Internacional. Del otro, el público retiraría sus depósitos en euros de los bancos griegos que podrían volverse ilíquidos muy rápido, pues no tienen abiertas las puertas de las entidades comunitarias o del crédito.

Cuando ese momento llegue, la única salida será la de decretar un feriado en el sector financiero y adoptar una moneda nacional. Las personas o entidades que hayan dejado allí sus fondos recibirían sus recursos convertidos a una tasa de cambio que posiblemente sea inferior a la del mercado paralelo, con lo cual perderán parte de sus ahorros, tal como pasó en Argentina al comenzar el siglo.

Qué tantos destrozos puede ocasionar ese terremoto, es motivo de especulación. Los más pesimistas dicen que el euro saltaría en mil pedazos, mientras otros, como los alemanes, sostienen que el golpe sería manejable. Al fin de cuentas, la mayor parte de los bonos griegos ya no pertenecen al sector financiero y los vínculos con los bancos helénicos se han limitado.

Aun así, todos reconocen que lo mejor es encontrar una salida. Curiosamente, no solo se trata de hallar una fórmula que sea pasable para Berlín, sino también para irlandeses, españoles o portugueses. Y es que esos países se tomaron la medicina y empiezan a ver la luz al final del túnel.

Por eso insisten en que no debe haber consideraciones especiales.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado