Ricardo Ávila

Ciudades en la mira

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
abril 15 de 2013
2013-04-15 06:55 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Son muchas las previsiones que se suelen hacer en torno al rumbo del planeta en el siglo XXI, pero una evidente es la relativa al auge de las ciudades. Y es que en la medida que la población mundial aumenta su ingreso promedio y se crean más oportunidades en los países emergentes, sube también el número y tamaño de las zonas urbanas.

Aunque no falta quien añora la visión bucólica de la vida en el campo, lo cierto es que las mayores posibilidades de tener acceso a educación, salud, cobertura en servicios públicos y conseguir un empleo formal, están en las ciudades. Ese el motivo por el cual decenas de millones de personas, particularmente en Asia y África, han llegado a habitar un buen número de metrópolis, incluyendo algunas creadas de cero, como ocurre en China.

En América Latina, los movimientos migratorios importantes ya tuvieron lugar. De hecho, la región tiene la tasa de urbanización más alta de todas, con ocho de cada diez personas viviendo en poblados de todos los tamaños. Esa circunstancia hace que los desafíos en esta parte del mundo sean de índole diferente, pues retos como la adecuada provisión de agua o electricidad han sido resueltos en forma gradual.

No obstante, la lista de cosas por hacer es extensa. Asuntos como calidad de la vivienda, transporte, manejo de basuras o inseguridad encabezan las preocupaciones de los alcaldes, cuyos recursos disponibles son limitados. En megalópolis como Ciudad de México o São Paulo –que se acercan a los 30 millones de habitantes– se aplica aquello de que ‘a grandes males, grandes remedios’ pero las inquietudes se parecen en todas partes, más allá de la escala de las mismas.

Colombia necesita estar atenta al tema. La razón es que el país tiene más de medio centenar de ciudades que sobrepasan las 200.000 personas. A diferencia de lo que sucede en parte de Latinoamérica, la población se encuentra relativamente bien distribuida en la geografía nacional, mientras que la capital concentra menos del 20 por ciento de la gente.

El tener múltiples centros de consumo, a pesar de las dificultades logísticas que eso crea, es una fortaleza. Desde un punto de vista abstracto, esa condición permite la especialización, dependiendo de la ubicación geográfica o de la cercanía a determinados recursos naturales. En la medida en que se rompan los cuellos de botella creados por la falta de infraestructura, el país puede ser más eficiente.

Sin embargo, llegar allá requiere voluntad, trabajo y aprender de experiencias en otras partes del mundo. Así lo deja en claro un libro del Banco Mundial que se lanza a mediados de esta semana y que lleva el título de Planeando, conectando y financiando ciudades ¡Ahora!. El texto no solo pone de presente los desafíos que enfrentan los alcaldes en las más diversas latitudes, sino que pone en blanco y negro soluciones a problemas que se parecen, resaltando casos exitosos.

Además, el país es analizado, destacando elementos positivos y negativos. Por ejemplo, la afirmación de que “las áreas metropolitanas de Colombia están paralizadas a causa de la inercia, son incapaces de coordinar sus políticas para el uso del suelo, o de planear inversiones estratégicas a escala metropolitana o regional, como lo exige una economía urbana creciente”, debería resonar en el Ejecutivo y el Congreso, con el fin de expedir normas que permitan hacer las cosas de mejor forma que ahora.

Mientras los cambios llegan, se ven ciertos avances. El programa que impulsa Findeter, que consiste en definir visiones de largo plazo y hojas de ruta para los próximos 20 años es encomiable. Inicialmente, en ese grupo se encuentran Bucaramanga, Barranquilla, Pereira y Manizales, pero la idea es que seis más se sumen al propósito con el fin de que las ciudades colombianas se conviertan en lugares de progreso real. Así sea.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado