Ricardo Ávila

Una crisis recurrente

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
septiembre 07 de 2015
2015-09-07 12:30 a.m.
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La imagen de una extensa fila de refugiados caminando por una autopista húngara, con el propósito de cruzar la frontera austriaca, fue el capítulo más reciente de una crisis humanitaria que ha sacudido a Europa, y obliga a sus líderes a tomar cartas en el asunto. En este caso, el detonante resultó ser la gravísima situación de Siria, un país despedazado por una guerra civil sin solución a la vista.

Pero la verdad es que la presión ya se venía intensificando y no desde el Medio Oriente. La difícil realidad de Libia, al norte de África, se convirtió en un caldo de cultivo que permitió la propagación de los traficantes de personas que se lucran de la tragedia humana. Son estos los encargados de enviar gente en embarcaciones que, más de una vez, naufragan en el Mediterráneo, en donde miles han perdido la vida este año. Los que tienen suerte llegan sobre todo a Italia y unos pocos más a España, con la ilusión de prosperar en el Viejo Continente.

Manejar el problema exige políticas claras y una apertura mayor a la vista hasta ahora. Más allá de la solución que se identifique, la Unión Europea requiere definir mecanismos que le permitan administrar un tema que no dejará de estar presente en lo que queda de este siglo.

Quien lo dude no tiene más que mirar las proyecciones sobre la población global que recientemente actualizó las Naciones Unidas. Los cálculos muestran que mientras hay países que están perdiendo habitantes, debido al descenso en las tasas de natalidad, otros registran una verdadera explosión demográfica.

Los números son elocuentes. Entre ahora y el 2050, la cantidad de seres humanos debería crecer en 2.400 millones de personas hasta llegar a 9.725 millones. Más de la mitad del incremento señalado tendría lugar en África, que llegaría a casi 2.500 millones de individuos, por cuenta, sobre todo, de lo que se proyecta en países como Angola, Burundi, la República Democrática del Congo, Malawi, Mali, Níger, Somalia, Uganda, Tanzania y Zambia, algunos de los cuales están entre los más pobres del planeta.

Mientras tanto, Europa va a experimentar una contracción. El motivo es la fertilidad, que en lugar de ser de 2,1 hijos por mujer, en promedio –el nivel que se requiere para que una población se mantenga estable– se encuentra en 1,6. De hecho, la ONU predice que eventualmente esta podría subir a 1,8, pero esa cifra es insuficiente para reemplazar a los que mueren. En consecuencia, de 738 millones en el 2015, el Viejo Continente bajaría a 707 millones en el 2050.

No se necesita ser un experto para darse cuenta de que el aumento de la cantidad de gente en África hará más notorias las presiones migratorias a medida que el tiempo pase. Sin negar que varias naciones de la zona han logrado un incremento en el nivel de vida, muchos acabarán buscando oportunidades en otras latitudes más ricas, y la europea es la que está más cerca.

Aceptar, de manera ordenada, a nuevos ciudadanos es algo que tendría muchas ventajas para los países que los reciban. Más allá de las prevenciones raciales y religiosas, está demostrado que los inmigrantes tienen un elevado espíritu emprendedor y trabajan más duro que los residentes de un país determinado. A lo anterior hay que agregar que es necesario contar con una fuerza laboral que pague los costos de las pensiones y la salud de quienes se jubilan.

El de Europa es tan solo un ejemplo de lo que puede pasar en diferentes partes del mundo. La razón es que los desequilibrios estarán presentes en la mayoría de las regiones, desde América Latina hasta Asia. India, para solo citar un caso, será el país más populoso del planeta en menos de diez años, algo que abrirá más de un interrogante.

Debido a ello, hay que meterle el diente al tema. Colombia, que cuenta con una diáspora importante, y ahora registra la llegada de miles de personas que pasan por aquí en camino a Norteamérica, no puede ni debe ser indiferente a esta realidad.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

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