Ricardo Ávila

La cruda realidad

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
octubre 15 de 2014
2014-10-15 03:15 a.m.
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La noticia económica más destacada de este martes tuvo que ver con la descolgada en el precio del petróleo, que llegó a su punto más bajo en cuatro años. El abrupto descenso fue ocasionado por un comentario hecho por la Agencia Internacional de Energía, que prevé en el corto plazo una abundante oferta de crudo, en comparación con una demanda que es inferior a la esperada.

Las cuentas son sencillas. El consumo se encuentra en 92,4 millones de barriles diarios, mientras que la producción asciende a 93,8 millones. El alza en el bombeo, frente a lo que ocurría hace un año, ha sido de 2,8 millones de barriles y es atribuible a la recuperación de las exportaciones de Libia, al ritmo que mantiene Irak –a pesar del deterioro en sus condiciones de seguridad– y al auge de Estados Unidos, por cuenta del uso de técnicas como el polémico fracking.

Las dos variedades principales que marcan la pauta en el mercado han visto disminuir notoriamente sus cotizaciones. El WTI de Texas se encuentra por debajo de los 82 dólares el barril, mientras que el Brent del mar del Norte supera por poco los 85 dólares, cerca de 25 por ciento menos que a mediados de junio.

Tales movimientos han generado entusiasmo entre los automovilistas, que verán caer el valor de la gasolina en aquellos países que reflejan la realidad del mercado. La otra cara de la moneda es la de las naciones productoras, que ven con inquietud lo que pasa. Venezuela ha pedido convocar a la Opep, pues una menor renta petrolera le generará grandes dolores de cabeza al gobierno de Nicolás Maduro. Tampoco Vladimir Putin debe estar muy contento, sobre todo ahora que tiene que enfrentar las sanciones por lo que ha hecho Rusia en el caso de Ucrania.

Colombia también debería mirar lo que pasa con el ceño fruncido. Frente a un presupuesto del 2015 que tiene un faltante de 12,5 billones de pesos y cuando comienza la discusión del proyecto de reforma tributaria en el Congreso, el escenario se ha oscurecido repentinamente.

La contribución de la actividad petrolera al fisco no es despreciable. En el 2013, Ecopetrol le giró al Gobierno 17 billones de pesos por concepto de impuesto de renta y dividendos. Es decir, de cada 100 pesos que recibe la Tesorería, unos 15 vienen de la empresa de mayoría estatal. Si además se tuvieran en cuenta las regalías y los tributos de las compañías privadas, la contribución sería aún mayor.

Hasta ahora, los problemas estaban concentrados en que la producción de crudo se ha quedado corta frente a las expectativas iniciales. Hace dos años, el Marco Fiscal de Mediano Plazo proyectaba 1,09 millones de barriles diarios para el 2014, y en la versión más reciente la meta se redujo a 981.000, 11 por ciento menos.

Esto ocurre a pesar de las cuantiosas inversiones de Ecopetrol y la entrada de inversión extranjera al sector de hidrocarburos. Los conocedores han señalado que la caída frente a lo previsto se explica fundamentalmente por la lenta actividad exploratoria del 2013. La meta de 206 pozos no se cumplió; tan solo se perforaron 115. En esto ha incidido, de manera importante, la demora en el licenciamiento ambiental, los retrasos asociados con la consulta previa y los bloqueos de las comunidades a las operaciones. Tampoco se pueden olvidar los ataques a la infraestructura petrolera, que han salido muy costosos.

Ahora, en medio de un escenario de precios en descenso, las cosas se complican. En las proyecciones fiscales se utilizó un supuesto de 98 dólares el barril para el 2015, algo que, a la luz actual, se ve improbable. Si se tiene en cuenta que, según el propio Gobierno, un aumento de un dólar en el barril de WTI le genera 420.000 millones de pesos adicionales, hay que hacer las cuentas de cuánto valen 10 o 15 dólares menos para darse cuenta de que podemos estar en líos pronto, sobre todo si la administración Santos sigue en la actitud de negar una realidad cada vez más evidente.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto
 

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