Ricardo Ávila
Editorial

Ojo con otro corto circuito

Todo indica que la Superintendencia de Servicios Públicos está mejor equipada que antes, por lo cual merece respaldo.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
noviembre 15 de 2016
2016-11-15 09:32 p.m.
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Dicen quienes supieron de la manera en que se desarrollaron las conversaciones entre el Gobierno de Colombia y Gas Natural Fenosa en los últimos días, que lo último que quería la administración Santos era tener que llegar a la toma de posesión de los bienes, haberes y negocios de la Electrificadora del Caribe, conocida como Electricaribe. No obstante, las conversaciones llegaron a un punto muerto, debido a que la empresa española, dueña del 85 por ciento de las acciones de la firma intervenida, se negó a hacer una capitalización exigida.

Por esa circunstancia, los problemas de liquidez se habrían hecho inmanejables. De hecho, estos ya venían desembocando en un deterioro en la calidad del servicio, pero el panorama era de cortes obligatorios y prolongados ante la falta de fondos para cumplirle al sistema interconectado. Quien lo dude no tiene más que mirar las obligaciones que era necesario honrar esta misma semana.

Ahora la idea es ponerle un tatequieto a las dificultades de fondos con una inyección temporal de recursos que asegure el suministro, mientras se define el siguiente paso. La mirada desde adentro le permitirá definir a la Superintendencia de Servicios Públicos si reorganiza la entidad, o si esta entra en un proceso liquidatorio que desembocaría en la llegada de un nuevo operador.

El paso dado fue recibido con júbilo en la Costa Atlántica, cuyos dirigentes venían pidiendo que el Estado actuara para solucionar el que se considera el principal dolor de cabeza en la región. Más de uno opina que con la llegada de otro equipo directivo la pesadilla de los apagones sorpresa terminará, y que diciembre no solo arribará con su alegría, sino con una oferta adecuada de electricidad.

Sin embargo, aunque todo lo anterior es deseable, los riesgos son inmensos. Para comenzar está la parte operativa, consistente en garantizar que redes que necesitan 

Más allá del júbilo que produjo en la Costa la decisión de intervenir a Electricaribe, el riesgo de un paso en falso está presente

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inversiones urgentes en mantenimiento funcionen de forma ideal. No menos desafiante es el capítulo financiero, que exige un manejo cuidadoso del flujo de caja para evitar que el agujero que existe crezca de tamaño. Un tercer reto es la curva de aprendizaje que debe recorrer cualquier administración y que exige tomar decisiones sobre la marcha, sin que exista margen alguno a la hora de cometer errores.

Por otra parte, hay que reconocer los peligros externos. Los diagnósticos señalan que una proporción importante de los líos de Electricaribe se explican por su volumen de pérdidas negras, nacidas del fraude y las conexiones ilegales. Si a lo anterior se le agregan tasas de morosidad altas a la hora de pagar las facturas, es indudable que cualquier solución de largo plazo tiene que pasar por este asunto.

En consecuencia, todos los actores de la zona están obligados a convertirse en factor de solución. Sería ideal, por ejemplo, que alcaldías y departamentos den ejemplo al pagar cuentas atrasadas con el propósito de aportar un grano de arena para ayudarle a la caja de la empresa. Una actitud que vaya en contravía equivaldría a socializar pérdidas que, de un modo o de otro, acabarían siendo asumidas por el presupuesto nacional, algo totalmente indeseable y más en tiempos de dificultades fiscales.

El comunicado expedido por Gas Natural Fenosa muestra que en Madrid se considera como temporal la salida adoptada. Adicionalmente, el conglomerado recuerda que existe un tratado recíproco de protección de inversiones, que sirve de preaviso de demandas que podrían presentarse en contra del Estado colombiano.

Así las cosas, la única salida que sirve es que las cosas funcionen bien. No hay duda de que la Superintendencia de Servicios Públicos está mejor equipada que antes y que merece todo el respaldo, especialmente para evitar que los políticos que siempre quieren pescar en río revuelto traten de meter la mano en la salud de un enfermo que no aguanta un corto circuito más.

Director de Portafolio
ricavi@portafolio.co
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