Ricardo Ávila

¿Feliz cumpleaños?

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
agosto 05 de 2012
2012-08-05 09:39 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

El día de hoy, la capital del país celebra el aniversario 474 de su fundación.

El cumpleaños de Bogotá presenta una excelente oportunidad para revisar tanto el rumbo que la urbe está actualmente tomando como el desempeño de los primeros siete meses de su actual administración.

Hace un año, de acuerdo con datos de la encuesta Gallup, los capitalinos enfrentaban con un ligero repunte de optimismo los comicios para elegir al siguiente alcalde.

En octubre pasado, Gustavo Petro fue escogido por un tercio de los electores para suceder el encargo de Clara López. Tras la desastrosa administración de Samuel Moreno, 4 de cada 10 bogotanos calificaban como positivo el rumbo de la capital, y en febrero de este año casi la mitad de los habitantes de la ciudad, aprobaba el inicio del nuevo gobierno distrital.

En otras palabras, el burgomaestre tenía todo el ambiente para iniciar su mandato sanando las heridas de una ciudadanía escandalizada por la corrupción y golpeada en su orgullo cívico.

No obstante, el camino recorrido por la administración Petro ha sido todo lo contrario.

El Alcalde Mayor ha desarrollado en estos meses un estilo de gobierno confrontacional y, en algunos temas, marcadamente ideológico.

A las constantes peleas casadas se sumaron trinos pendencieros y anuncios improvisados que, en especial, en los primeros meses, generaron confusión sobre las prioridades del Palacio Liévano.

Esta forma de liderar tuvo su implosión en la crisis de los ataques contra el sistema TransMilenio, en la que los bogotanos no percibieron con total claridad el respaldo del mandatario local a los articulados.

Precisamente, después de estos lamentables hechos, la imagen desfavorable de Petro se disparó, y son estos guarismos negativos los que aún arrastra.

Otro aspecto crítico se relaciona con el equipo de gobierno del Distrito.

La Alcaldía ha sido incapaz, por las más diversas razones, de mantener un gabinete estable. La primera línea de secretarios y otros cargos importantes para la movilidad, como el Gerente de TransMilenio, han sufrido una rotación temprana que afecta el diseño de las políticas públicas.

El círculo más cerrado del Palacio Liévano –los secretarios privado, general y de Gobierno– no se ha salvado de los cambios, con las inocultables consecuencias en la visión política y marcha ejecutiva de la administración distrital.

Frente al modelo de ciudad que el alcalde Petro busca construir en su cuatrienio, la falta de conocimiento entre los bogotanos es aún mayor.

A pesar de haber sido aprobado por el Concejo Distrital, el Plan de Desarrollo no ha sido lo suficientemente socializado. Si bien el gobierno capitalino pretende introducir transformaciones profundas en materia ambiental, de vivienda, de uso del suelo y ordenamiento territorial, la hoja de ruta para desarrollar estas agendas no está todavía muy delineada.

En cuanto a la movilidad –una de las prioridades más acuciantes para los bogotanos–, Petro ha empezado a tomar decisiones que, como el Pico y Placa, han sido bien recibidas.

A esto se añade la reducción en las tarifas del servicio público y de TransMilenio, que hace pocos días entró en vigencia.

Pese a lo anterior, la agenda de la movilidad sigue sufriendo de falta de prioridades y financiación. Las fuentes para costear de manera permanente los subsidios a los pasajes, no se encuentran del todo aseguradas, y el presupuesto no alcanza para hacer realidad el abanico múltiple de megaproyectos anunciados, desde trenes ligeros hasta troncales y cables.

Ni hablar de otros sectores como el de la construcción, que ya empiezan a sentir las consecuencias de la concepción petrista.

En conclusión, en vez de doblar la página de la debacle ética y administrativa de Moreno, Gustavo Petro ha embarcado a Bogotá en la construcción sobre la marcha de un nuevo modelo.

El gran problema radica tanto en que los capitalinos lo desconocen como que sus fundamentos no están todavía bien cimentados.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado