Ricardo Ávila

Una hoja de ruta

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
noviembre 06 de 2014
2014-11-06 03:11 a.m.
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Este miércoles, en el evento anual de presentación del ‘Informe nacional de competitividad’, el Consejo Privado del ramo (CPC) dio a conocer una propuesta que merece mucha atención. La iniciativa es un compendio de acciones orientadas a incrementar el nivel de sofisticación y diversificación del aparato productivo colombiano. El documento es un insumo muy valioso, especialmente en el contexto actual en el que terminaron los ‘vientos de cola’ que nos impulsaron en los últimos años.

Y es que nadie puede desconocer que la época de altos precios de los bienes primarios y de bajas tasas de interés a nivel global ha llegado a su fin, junto con la desaceleración en China y el comienzo de la normalización de políticas monetarias en los países desarrollados. En medio de esas circunstancias, si no nos pellizcamos, será imposible sostener tasas altas de crecimiento y, mucho menos, reducir la desigualdad.

El análisis en cuestión parte de observar que, aunque la economía nacional ha tenido avances en estos años, no ha habido mejoras paralelas en algunos elementos estructurales: por ejemplo, el aumento en los niveles de inversión no ha impactado la productividad. Para citar un caso concreto, en promedio un trabajador estadounidense genera 4,5 veces más bienes o servicios que uno colombiano, proporción que se ha mantenido constante en el tiempo.

Adicionalmente, los niveles de sofisticación y diversificación que tenemos siguen siendo bajos. Dos cifras ilustran el problema: en términos de la primera categoría, los productos básicos –esencialmente derivados de la explotación de recursos naturales– pasaron de ser el 60 por ciento de las exportaciones en el 2001 a más de cuatro quintas partes en el 2013. Como si eso fuera poco, 72 por ciento de nuestras ventas al exterior se concentran en cinco renglones. En comparación, dicho indicador, en el caso de Perú, llega al 53 por ciento.

Las experiencias de las últimas décadas sugieren que los países que han logrado superar los cuellos de botella citados han sido los que han implementado políticas de desarrollo productivo. Los casos más exitosos de este proceso están en Corea del Sur, China y, más recientemente, Malasia. En Latinoamérica, algunos gobiernos, como el peruano, ya han empezado a poner en marcha su propia estrategia. El tema es tan crucial que el BID publicó recientemente un libro sobre el asunto, el cual es un compendio muy útil de experiencias exitosas y esquemas que funcionan o no.

¿En dónde radican nuestras debilidades? Con base en los aprendizajes de otros países y un análisis de los avances de algunas políticas como el Programa de Transformación Productiva o el de Rutas Competitivas, el CPC concluye que la principal falla del país ha sido la de no tener una política que articule, coordine y organice los esfuerzos que se vienen implementando.

Al respecto, la propuesta realizada es integral y está compuesta por un conjunto de principios que definen la cancha, objetivos y metas ambiciosas que hay que alcanzar en diferentes plazos, un esquema para definir los esfuerzos verticales, una serie de estrategias con más de 50 instrumentos por implementarse, un análisis del costo país y, finalmente, ideas de ajuste de la institucionalidad del Sistema de Competitividad e Innovación, tanto a nivel nacional como local. De acogerse la línea de ruta planteada, el nivel de articulación sería muy diferente del actual.

El documento es extenso y contiene una gran cantidad de puntos. Seguramente, se puede discutir sobre la pertinencia y viabilidad de algunos, pero no cabe duda de que es el tipo de política industrial y agrícola moderna que, hasta ahora, brilla por su ausencia. Además, responde a lo que viene pidiendo el sector privado desde hace rato. Por tal motivo, dede ser ser pieza clave en la construcción del nuevo plan de desarrollo. Pero para eso es necesario que el Gobierno lo tome en serio, como se merece.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto


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