Ricardo Ávila

Jugar con gasolina

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
diciembre 17 de 2014
2014-12-17 02:53 a.m.
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Mientras los precios del petróleo siguen en su carrera descendente, ubicándose por debajo de los 60 dólares el barril, los productores de crudo tratan de reaccionar ante la que se ve como una contracción en las cotizaciones que podría durar años. En las más diversas latitudes se escuchan pronunciamientos que hablan de posponer proyectos o desechar planes de ensanche hasta nuevo aviso, pues lo que hasta hace pocas semanas era rentable, repentinamente ha dejado de serlo.

En ese sentido, hay que entender la decisión de la junta directiva de Ecopetrol, anunciada el lunes, al recortar en 26 por ciento el presupuesto de inversiones de la empresa en el 2015. Según fue informado en un comunicado, ahora la idea es gastar 7.860 millones de dólares, un esfuerzo que se complementa con la intención de disminuir costos y erogaciones operacionales por 3.565 millones adicionales “sin perjuicio de optimizaciones adicionales”.

Ante un tijeretazo de semejante magnitud, vale la pena evaluar aquellas actividades que más salieron damnificadas. La lista la encabeza el rubro de búsqueda de hidrocarburos mediante el uso de técnicas no convencionales, que bajó en 83 por ciento. Justo cuando en Colombia hay un debate sobre el uso de métodos como el fraccionamiento hidráulico, el mensaje es que el espacio para recorrer la curva de aprendizaje es muy pequeño.

Y la caída no se limita a ese capítulo. En general, habrá menos fondos para exploraciones, algo que sirve para minimizar los riesgos, pero que no está exento de peligros. El motivo es que una empresa que tiene una debilidad estructural, como es la de su escaso nivel de reservas de crudo recuperables, disminuye su probabilidad de aumentarlas. En respuesta, no faltarán los escépticos que digan que el índice de hallazgos recientes es tan bajo, que más vale ahorrarse la plata, pero esa política no elimina los problemas de fondo.

Así lo demuestra el hecho de que las metas de extracción de petróleo para el 2015 son de 760.000 barriles diarios, la misma cantidad prevista para el año que termina. La afirmación no solo implica que cualquier esperanza de compensar las menores cotizaciones con mayor volumen no tiene fundamento, sino que en el 2014 tampoco se van a conseguir los objetivos que se habían fijado.

Si esa es la situación, ¿cuáles son los rubros que recibirán las mayores inversiones? La respuesta es que el 53 por ciento del total se destinará al renglón de producción, ya que los yacimientos existentes exigen el uso de diferentes tecnologías para evitar que haya una declinación importante.

Para usar la figura, se trata de sacarle más jugo a la naranja, pero ello obliga a gastar más en el exprimidor.

También son importantes los 1.800 millones de dólares que irán para el segmento de refinación y petroquímica, pues el proyecto de Reficar se encuentra en su etapa final. Sin desconocer que el debate sobre su magnitud apenas comienza hay que cerrar este capítulo y empezar a despachar combustibles limpios y derivados, cuanto antes.

Por su parte, el cuello de botella del transporte requerirá 1.234 millones de dólares más. Es de esperar que los emprendimientos que se completen sirvan para que baje el costo de llevar un barril de crudo hasta el puerto, que es otra debilidad.

Más allá de la justificación de esas y otras inversiones, los analistas no han pasado por alto que algo más de 6.000 millones de dólares saldrán de la generación interna de caja y la venta de activos no estratégicos. Lo que falte provendría de un mayor endeudamiento, una opción que algunos ven como menos recomendable ahora que las perspectivas son más oscuras.

Es de esperar, entonces, que la junta directiva haya realizado el debido balance de riesgos, pensando en qué es lo que más le conviene a la compañía y no a su socio principal, el Gobierno. Y es que en las circunstancias actuales habrá quienes cuestionen la práctica de seguir adquiriendo créditos, para pagar dividendos. Algunos dirían que eso equivale a jugar con gasolina.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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