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Ricardo Ávila

Justos por pecadores

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
julio 31 de 2013
2013-07-31 02:47 a.m.
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No son pocas las reacciones al anuncio del Gobierno sobre su intención de vender las acciones que la nación posee en Isagén, con el fin de obtener 4,5 billones de pesos que se destinarían al desarrollo de la infraestructura vial.

En los comentarios en las redes sociales queda claro que la iniciativa genera más respuestas negativas que positivas, ante la eventual enajenación de una inversión que el público considera rentable y segura.

Tales críticas también se hicieron presentes en el Congreso. Sin duda, la más llamativa fue la hecha por el senador Juan Carlos Vélez, quien en una constancia radicada en la plenaria, se opuso a que el Ejecutivo se desprenda de su participación en la empresa generadora de energía.

Semejante postura refleja lo expresado por el mentor político del parlamentario, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien también cuestionó la operación a través de Twitter, a pesar de que su administración intentó negociar la misma firma en dos oportunidades y por un valor sustancialmente menor al actual.

No obstante, y más allá del nuevo episodio de incoherencia del exmandatario, es evidente que hay un intento de sintonizarse con un sector de la opinión.

Este parece ser más crítico de las actividades particulares y cuestiona temas que van desde las utilidades empresariales, hasta la inversión extranjera, y la explotación de recursos naturales.

Curiosamente, las encuestas no revelan que la percepción del sector privado se haya deteriorado radicalmente.

En noviembre del 2012 un sondeo de Yanhaas mostró que este le genera confianza al 32 por ciento de los colombianos, mientras que 40 por ciento se declara neutro, y 24 por ciento tiene una impresión negativa del mismo. En comparación, instituciones como el Sena, la Cruz Roja o el Ejército reciben calificaciones mucho más altas, al tiempo que la Contraloría, los sindicatos, los ministros y el Congreso se encuentran en el fondo de la tabla.

Por su parte, el Gallup Poll, tampoco muestra señales preocupantes. En la medición de finales de junio, 62 por ciento de los interrogados manifestó tener una opinión favorable de la clase empresarial colombiana. Dicho nivel ha sido muy similar a lo largo del siglo y en las muestras más recientes evidencia cierta tendencia al alza.

A pesar de tales números, quienes saben de estas cosas afirman que la dirección del viento ha comenzado a cambiar, por cuenta de varios factores inconexos.

Uno de ellos es el cartel de la contratación en Bogotá, cuyo destape ha revelado una abominable alianza entre políticos corruptos y una serie de licitantes. Otro es el caso de las EPS que, justa o injustamente, han cargado la culpa del desbarajuste en la salud, resumida en la frase de que la actividad ‘no es un negocio’.

Y en el abanico muchos incluyen las denuncias del senador Jorge Robledo en contra de las firmas que poseen extensiones de tierra en la zona de la altillanura.

Como es evidente, resulta a todas luces apresurado caer en generalizaciones por cuenta de ejemplos puntuales, en los que es fácil mezclar justos con pecadores. El problema es que en muchas ocasiones la ciudadanía reacciona de manera emocional y eso es detectado por los dirigentes políticos, sobre todo en épocas electorales.

Ante esa situación, no faltan quienes afirman que hay que ignorar el ruido de la galería. Sin embargo, hacerle caso omiso a tales expresiones puede ser un error garrafal, sobre todo si el nuevo Congreso acaba siendo integrado por personas hostiles a la actividad privada.

En consecuencia, es deber de los dirigentes gremiales reaccionar con el fin de señalar que la inmensa mayoría de los empresarios colombianos son gente trabajadora y honesta.

Y que el país no puede transitar una peligrosa senda de descrédito que muestre hostilidad a un sector que genera nueve de cada diez empleos, y paga los impuestos con los que se financian instituciones que lo atacan.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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